martes, 18 de enero de 2011

¿De qué sirve una norma que no favorece al ser humano?

¡Amor y paz!

En una sociedad legalista, donde el hombre se mueve entre lo ‘permitido’ o lo ‘prohibido’, se margina el amor. Así, lo importante no es evitar pasarse el semáforo en rojo porque puede ocasionar un accidente y perjudicar a alguien sino ver la manera de burlar la norma sin ser sancionado, esto es, sin que el agente de tránsito lo descubra.

Cuando no hay conciencia de que lo importante es el mandamiento cristiano del amor, todas las normas son violables y los castigos eludibles, porque se pretende ignorar que la norma está al servicio del hombre y no al revés.

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este Martes de la 2ª. Semana del Tiempo Ordinario.

Dios los bendiga..

Evangelio según San Marcos 2,23-28. 
Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: "¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?". El les respondió: "¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?". Y agregó: "El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado". 
Comentario
... conflicto con los fariseos.

1º Jesús y sus discípulos perdonan los pecados...

2º Jesús y sus discípulos no ayunan...

3º Jesús y sus discípulos tienen un espíritu muy amplio respecto al día del sábado.


-En el día del sábado, caminando Jesús con sus discípulos a través de las mieses, estos comenzaron a arrancar espigas...


Empiezo por contemplar la escena... humanamente.


Jesús "camina a través de los campos de trigo", con sus cinco discípulos.


Los discípulos arrancan espigas y mordisquean granos de trigo. ¿Tenían hambre? ¿O bien era sólo un gesto maquinal, natural? ¿O bien una pequeña golosina? Es agradable en verano hacer crujir entre los dientes un grano bien maduro.


Un suave sabor a harina fresca nos llena la boca.


-Los fariseos le decían "¡Mira lo que están haciendo en sábado!"


¡Los sempiternos aguafiestas estaban allá! Ellos, los que están siempre a punto de escandalizarse al menor gesto algo espontáneo: en la vida de estos hombres, todo está previsto, regulado, todo es afectado.


¡Los guardianes oficiales de la Ley están aquí! Son los propietarios de la Ley de Moisés, y los únicos intérpretes auténticos: se han atribuido el papel de velar sobre todas las desviaciones.


-¡No está permitido!


El gran criterio legalista y formalista ya está lanzado: "permitido"... "prohibido"... A menudo, yo también soy un fariseo, en mi vida personal, o en el juicio que formo de los demás... Siempre que mi sola referencia es la Ley, tomada en sí misma: ¿Tengo derecho de hacer esto o aquello? ¿Hasta dónde puedo llegar sin que sea pecado? Por ejemplo: "no he robado"... pero "¿no he privado a alguien de lo que de mí esperaba? O también, "no he matado, ni asesinado"... pero, "a menudo, ¿no le he dado a alguien motivo de sufrimiento con mis palabras o mi silencio, con mis críticas o mi indiferencia? Señor Jesús, tú me recuerdas hoy que más allá de lo permitido o de lo prohibido, está el amor, que es mucho más exigente que todas las interdicciones.


-Jesús les responde: "David, cuando tuvo necesidad y sintió hambre... entró en la casa de Dios y comió los panes de la ofrenda, que no es lícito comer sino a los sacerdotes, y los dio asimismo a sus compañeros..."


¡Cuán sorprendente es esta palabra de Jesús, Señor! Eres Tú, Dios, quien sale en defensa del "hombre necesitado" tú destacas que la vida del hombre va por delante de las prescripciones cultuales. Los más elementales detalles de la ley natural -el que tiene hambre de poder comer-... deben ser observados antes que las prácticas estrictamente religiosas.


¡Qué inversión de valores! ¡Qué novedad! El compartir simplemente humano, la vida del hombre... son más apreciados a tus ojos que las observancias legales.


Revisando los diferentes actos de mi jornada, me pregunto, a la luz de tu Palabra, Señor, lo que es más importante para ti...


-Y Jesús añade: "El sábado ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el sábado."


La Ley está hecha para el hombre, y no a la inversa.

Veremos su aplicación en la lectura de mañana.
Noel Quesson
Palabra de Dios para cada día 1
Evang. De Adviento a Pentecostés.
Claret/Barcelona 1984.Pág. 276 s.

lunes, 17 de enero de 2011

Jesús le da sentido a las prácticas religiosas

¡Amor y paz!

Nos encontramos con un tercer motivo de enfrentamiento de Jesús con los fariseos: después del perdón de los pecados y la elección de un publicano, ahora murmuran porque los discípulos de Jesús no ayunan. Los argumentos suelen ser más bien flojos. Pero muestran la oposición creciente de sus enemigos.

Los judíos ayunaban dos veces por semana -los lunes y jueves- dando a esta práctica un tono de espera mesiánica. También el ayuno del Bautista y sus discípulos apuntaba a la preparación de la venida del Mestas. Ahora que ha llegado ya, Jesús les dice que no tiene sentido dar tanta importancia al ayuno (J.A.).

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este lunes de la 2ª. Semana del Tiempo Ordinario.

Dios los bendiga…

Evangelio según San Marcos 2,18-22. 
Un día en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decirle a Jesús: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?". Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo. Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres, y ya no servirán más ni el vino ni los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!".
Comentario
La práctica religiosa tiene como finalidad manifestar la importancia que asume la presencia de Dios en la vida de los hombres que con él se relacionan. Sin embargo, junto a una relación adecuada pueden coexistir en ella elementos que conducen a la persona religiosa a egoísmos mayores que impiden dicha comunicación.

Estos egoísmos se manifiestan cuando, a causa de la práctica de la religiosidad, concebimos a Dios como aquel que viene a concedernos razón frente a los comportamientos y prácticas diversas de las nuestras que tienen nuestros semejantes.

Jesús nos exige el abandono de esta imagen de Dios, justificadora de los egoísmos particulares, y nos invita a su purificación colocándola en el marco de la misericordia divina que exige una amplia apertura de aceptación en la relación con nuestros semejantes. Sólo desde allí puede ser entendida correctamente nuestra relación con el Señor de todos.

Esta misericordia hace que nuestra religiosidad deba ser expresada por prácticas que se enraizan en motivaciones diferentes a las mencionadas. La nostalgia de Dios sólo puede tener una expresión adecuada por medio de una nostalgia que tiene su fundamento en el hecho de que los hermanos no puedan estar presentes en su fiesta.

El novio arrebatado de la fiesta es Jesús; pero es también todo hombre que, como él, ha sido arrancado de ella por el egoísmo de sus hermanos. El ayuno tiene, entonces, sentido desde la solidaridad con Jesús y con los crucificados de este mundo en que todavía no se puede manifestar plenamente la presencia del Dios de la misericordia y del perdón.

Diario Bíblico. Cicla (Confederación Internacional Claretiana de Latinoamérica).