miércoles, 30 de agosto de 2017

“La acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, Palabra de Dios”

¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este miércoles de la 21ª semana del Tiempo Ordinario.

Dios nos bendice...

Primera Lectura

Primera lectura: I Tesalonicenses 2,9-13

Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios. Vosotros sois testigos, y Dios también, de lo leal, recto e irreprochable que fue nuestro proceder con vosotros, los creyentes; sabéis perfectamente que tratamos con cada uno de vosotros personalmente, como un padre con sus hijos, animándoos con tono suave y enérgico a vivir como se merece Dios, que os ha llamado a su reino y gloria. Ésa es la razón por la que no cesarnos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros, los creyentes.

Salmo

Sal 138,7-8.9-10.11-12ab

R/. Señor, tú me sondeas y me conoces

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. R/.

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha. R/.

Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo 23,27-32

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "¡Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!»

Comentario


1.1 Si me preguntaran cuál es la maravilla más grande del mundo, yo diría: "aceptar a Dios oyendo a un hombre". Y eso es exactamente lo que sucede en la obra de la evangelización. A ello alude Pablo en la primera lectura de hoy.

1.2 Evangelizar es prestarle nuestra boca a Cristo de modo que sea instrumento suyo, y así nuestras palabras, aunque dichas por humanos, sean en realidad mensaje divino. Precisamente, lo grandioso del evangelizador es que logra, a imagen de Cristo y por la gracia de Cristo, borrar el límite infinito que separa a Dios y el hombre.

1.3 El paganismo llama a eso "magia>; pero nosotros sabemos que es "gracia". Porque no depende de técnicas ni de palabras misteriosas, sino de ese único misterio y hermosura que se llama FE.

2. La historia de la mentira

2.1 La verdad tiene su camino por esta tierra, pues es verdad que unas 
verdades ayudan a descubrir otras. Pero también la mentira hace su propio y repugnante camino, pues decir unas mentiras nos obliga a decir luego otras. El camino de la mentira es objeto, en el evangelio de hoy, de dura reprensión por parte de Jesucristo.

2.2 La mentira se vuelve forma de vida por los beneficios que trae. Vivir de apariencias, por ejemplo, reporta el beneficio de ser alabado o rodearse de buena fama. Ese bien, aunque sea falso y esté siempre en peligro de derrumbarse, produce una costra de costumbre en el corazón.; una costra que no va a hacer por sí sola, sino que necesita de un acto vigoroso, como el del bisturí. Por eso habla Cristo como habla.

http://fraynelson.com/homilias.html.

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