lunes, 22 de marzo de 2021

«Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más»

¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio, en este lunes de la 5a semana de Cuaresma, ciclo B.

Dios nos bendice...

Evangelio del día – Lectio Divina Juan 8, 1-11

Lunes  V Semana de Cuaresma
 

Invocamos al Espíritu Santo
Espíritu Santo ven a estos momentos donde nos disponemos de corazón y mente para escuchar el mensaje de Dios y ponerlo en acción en nuestra vida.
-Amén-


 Evangelio según Juan 8, 1-11


1 Entonces Jesús se fue al Monte de los Olivos, 2 y al amanecer regresó al patio del Templo. Toda la gente se reunía a su alrededor y Jesús sentado, enseñaba a todos. 3 Luego, algunos maestros de la Ley y fariseos llevaron a Jesús a una mujer que había sido atrapada en adulterio y poniéndola en medio de todos, 4 le dijeron: “Maestro, esta mujer fue atrapada en el acto de adulterio, 5 y según la Ley, Moisés nos mandó a apedrear las mujeres adúlteras. ¿Tú qué dices al respecto?”
6 Hicieron esta pregunta para obtener pruebas contra Jesús, porque querían acusarlo. Pero Jesús, inclinándose hacia el suelo, comenzó a escribir en la tierra con el dedo. 7 Mientras ellos continuaban haciendo la misma pregunta, Jesús se enderezó y les dijo: “El que esté libre de pecado entre ustedes, que sea el primero en arrojar una piedra contra esta mujer”.
8 Luego inclinándose de nuevo, continuó escribiendo en la tierra.9 Cuando oyeron esto, uno a uno se fueron, comenzando por los más viejos. Solo quedaron Jesús y la mujer, que estaba parada en medio.
10 Entonces Jesús se enderezó y le dijo: “Mujer, ¿dónde están? ¿No queda nadie para condenarte?”
11 Ella dijo: “Nadie, Señor”. Entonces Jesús le dijo: “Yo tampoco te condeno. ¡Vete y no peques más!”

Palabra del Señor


 Lectura, ¿Qué dice el texto?

Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos,
dijeron a Jesús: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.
Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?”.
 
Como insistían, se enderezó y les dijo: “El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra”.
 
Ella le respondió: “Nadie, Señor”. “Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante”.

‍Siguiendo este texto, ¿Cuáles son las palabras o frases o actitudes que atraen tu atención, tu interés?

 Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?

Vamos a darle un pequeño cambio al texto: Los escribas y los fariseos le trajeron a una “persona” que había sido sorprendida en “pecado” y, poniéndola en medio de todos,
dijeron a Jesús: “Maestro, esta “persona” ha sido sorprendida en flagrante “pecado”.
Moisés, EN LA LEY, nos ordenó apedrear a esta clase de “personas”. Y tú, ¿qué dices?”.
 
A veces nos creemos que no tenemos pecados y eso nos da la autoridad (fariseos y escribas) para opinar o juzgar a quien queramos, porque nos sentimos como “QUE SOMOS LA LEY” y lo que sabemos y decimos es verdad absoluta; juzgamos a los demás pero a nosotros mismos no, “Porque nos sentimos perfectos, solo nuestros puntos de vista, nuestras opiniones, el círculo que hemos creado, y todo lo que creemos es LEY”, ¿Soy de los creen que hemos sido elegidos por Dios con toda la LEY, para juzgar, acusar, señalar a los demás?, cuando alguien me muestra que estoy equivocado o que el punto de vista desde el cual estoy opinando es incorrecto, ¿Soy humilde para analizar y ver si estoy en lo correcto o no? o ¿Insisto en forzar para que se diga, pese a mi error, que yo tengo la razón?, ¿Entiendo que ante mis faltas, mis errores, mis equivocaciones, mis tentaciones, mis debilidades, el Señor entiende mi humanidad y el me dice te perdono, no te condeno, aprende y no lo vuelvas a hacer, y sigue adelante?

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu meditación, tu reflexión personal?

 Oración, ¿Qué le decimos a Dios?

 
Dios mío, mi Señor, en muchas ocasiones me siento con autoridad e intentó tomar tu lugar, me siento como el elegido, inmune, y empiezo a juzgar, criticar, señalar, condenar a quien yo quiera, perdóname esta falta, perdóname por esa actitud de querer tomar tu lugar, ayúdame a ser humilde y dejar todo en manos tuyas, y no tomar un lugar que no me corresponde, que salga de mi esa soberbia, esa insistencia de forzar y de querer mostrar a los demás que soy la verdad absoluta, cuando no lo soy, ni lo seré. Tu humildad y amor es enorme y siempre nos miras con misericordia, nos levantas y nos llevas adelante con amor

‍Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu oración personal?
Cada uno pone sus intenciones.
-Amén-

 Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?

 
“Yo tampoco te condeno”
(Repetimos)
“Yo tampoco te condeno”
“Yo tampoco te condeno”


Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la palabra o frase o párrafo o actitud que te ayuda a recordar este texto?

 Acción, ¿A qué me comprometo con Dios?

 
1. Analizar mis actitudes y ver si soy como los fariseos y escribas que enjuició a los demás pero no me enjuició a mi mismo.
2. Analizar cuantas veces me han mostrado que no estoy correcto en lo que digo o hago y aún así sigo insistiendo en que tengo la razón.
3. Recordar todas aquellas veces en que hemos sentido que el Señor nos ha dicho “no te condeno, no lo vuelvas hacer y adelante”

‍Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la acción concreta que te invita a realizar?

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