¡Amor y paz!
La sencillez y la humildad son la puerta entrada al conocimiento de Dios. Si no damos este primer paso avanzamos en falso y nos llenamos de vanagloria. El crecimiento interior lo realiza el Espíritu cuando le permitimos que actúe en nosotros.
Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este Miércoles de la XV Semana del Tiempo Ordinario.
Dios los bendiga…
Evangelio según San Mateo 11,25-27.
En esa oportunidad, Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Comentario
La sencillez y la humildad son la puerta entrada al conocimiento de Dios. Si no damos este primer paso avanzamos en falso y nos llenamos de vanagloria, el crecimiento interior lo realiza el Espíritu cuando le permitimos que actúe en nosotros.
El ser humano por su capacidad de razonar tendría muchos motivos para encontrar a Dios, pero precisamente la razón lo ha alejado más. La comprensión del mundo y de la naturaleza, el conocimiento de las leyes que rigen el universo, hacen sentirse al ser humano un ser prepotente.
Así como al hombre o a la mujer que practican la religión no les es suficiente el cumplimiento estricto de las normas y necesitan descubrir el espíritu que anima y da vida a las normas, necesitan practicar la justicia, así al hombre o a la mujer que se dedican a la ciencia y al conocimiento no les basta este solo conocimiento: deben aprender también la sabiduría para poder penetrar en la esencia del cristianismo y participar de la experiencia de Dios.
Sólo los pequeños, los que se sienten necesitados de Dios, reciben la revelación del misterio
divino que se oculta en toda los seres de la creación. Ellos son capaces de descubrir las huellas y la presencia divina en todo lo que existe y en todo lo que acontece. Pero cuando el ser humano está lleno de su propio conocimiento tiene dificultades para encontrar la presencia amorosa del Padre en la creación.
La generación de Jesús pretendía conocerlo porque sabían quiénes eran sus padres y sus hermanos y dónde vivía, pero en su mayoría y principalmente los que manejaban la religión, no fueron capaces de descubrir en Jesús al Hijo de Dios, por eso el mismo Jesús les dice que nadie conoce bien al Padre sino el hijo y aquel a quien el hijo se lo quiera revelar, creer en Jesús es un don del Espíritu, nadie puede darse ese don si Dios mismo no se lo da. En sus mismos discípulos vemos con cuánta dificultad van descubriendo y aceptando que ese Jesús, de carne y hueso, es el Señor, el Hijo de Dios.
El conocimiento de Dios es vida y no teoría, entre los cristianos encontramos muchos que saben demasiado de Dios, conocen bastante las Escrituras… pero eso no pasa de ser un simple conocimiento teológico o bíblico, inflados en su propio conocimiento pierden hasta la fe.
Servicio Bíblico Latinoamericano
www.mercaba.org
miércoles, 14 de julio de 2010
martes, 13 de julio de 2010
Jesús rechaza la dureza de corazón ante su llamado
¡Amor y paz!
Jesús recrimina al pueblo porque no ha aceptado su mensaje de conversión al Reino de Dios. Convertirse significa dejar de practicar la injusticia y comenzar una vida justa. La conversión debe cambiar la calidad de las relaciones humanas; pero nada ha cambiado en esas ciudades, dónde incluso Jesús ha realizado más milagros, porque no han aceptado su mensaje.
Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este Martes de la XV Semana del Tiempo Ordinario.
Dios los bendiga…
Evangelio según San Mateo 11,20-24.
Entonces Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. "¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú".
Comentario
Jesús no aguanta la dureza de corazón de sus conciudadanos. Día a día le están escuchando, ven sus milagros y se admiran de ellos. Comentan que Jesús bien podría ser el Mesías esperado. Tanto tiempo han hablado de él en la sinagoga... Pero en realidad sus vidas no cambian. Solamente han dejado por un momento sus ocupaciones para ver pasar a Jesús. Luego, mientras comentan el espectáculo, vuelven a lo de siempre: el campo, el taller, los problemas en la familia. Nada ha cambiado. Sólo un recuerdo más almacenado en la memoria. El mensaje de la Palabra ni siquiera ha llegado a rozar sus vidas. Eso provoca la ira de Jesús.
Es otra dimensión más de la personalidad de Jesús. De la piedad, tantas veces presente en el Evangelio, a la ira. Porque a veces los que le escuchamos estamos demasiado cerrados en nosotros mismos, lo sabemos todo, tenemos una explicación para cada cosa que sucede a nuestro alrededor. Por ello nos resulta difícil dejarnos sorprender de verdad por la salvación que Jesús nos ofrece. Y no dejamos que su Palabra llegue hasta nuestro corazón.
Servicio Bíblico Latinoamericano
www.mercaba.org
Jesús recrimina al pueblo porque no ha aceptado su mensaje de conversión al Reino de Dios. Convertirse significa dejar de practicar la injusticia y comenzar una vida justa. La conversión debe cambiar la calidad de las relaciones humanas; pero nada ha cambiado en esas ciudades, dónde incluso Jesús ha realizado más milagros, porque no han aceptado su mensaje.
Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este Martes de la XV Semana del Tiempo Ordinario.
Dios los bendiga…
Evangelio según San Mateo 11,20-24.
Entonces Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. "¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú".
Comentario
Jesús no aguanta la dureza de corazón de sus conciudadanos. Día a día le están escuchando, ven sus milagros y se admiran de ellos. Comentan que Jesús bien podría ser el Mesías esperado. Tanto tiempo han hablado de él en la sinagoga... Pero en realidad sus vidas no cambian. Solamente han dejado por un momento sus ocupaciones para ver pasar a Jesús. Luego, mientras comentan el espectáculo, vuelven a lo de siempre: el campo, el taller, los problemas en la familia. Nada ha cambiado. Sólo un recuerdo más almacenado en la memoria. El mensaje de la Palabra ni siquiera ha llegado a rozar sus vidas. Eso provoca la ira de Jesús.
Es otra dimensión más de la personalidad de Jesús. De la piedad, tantas veces presente en el Evangelio, a la ira. Porque a veces los que le escuchamos estamos demasiado cerrados en nosotros mismos, lo sabemos todo, tenemos una explicación para cada cosa que sucede a nuestro alrededor. Por ello nos resulta difícil dejarnos sorprender de verdad por la salvación que Jesús nos ofrece. Y no dejamos que su Palabra llegue hasta nuestro corazón.
Servicio Bíblico Latinoamericano
www.mercaba.org
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
- "Frente a la CULTURA DE LA PRISA, es necesaria una CERCANÍA que trascienda las normas rituales"
- León XV invita al Camino a promover la UNIDAD, SIN RIGIDEZ NI MORALISMOS
- Cardenales: EL PAPEL MORAL DE EE.UU. EN EL MUNDO ESTÁ BAJO EXAMEN
- Condolencias del Papa por las víctimas del accidente ferroviario en España
- La fe cristiana NO SE BASA EN IDEAS ABSTRACTAS, sino en un ENCUENTRO PERSONAL CON EL HIJO"