¡Amor y
paz!
Los
invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio, en este jueves de la 29a
semana del Tiempo Ordinario.
Dios nos
bendice...
Lectio Divina: Lucas 12, 54-59
Lectio
Viernes, 25 Octubre
, 2019
Tiempo
Ordinario
1) Oración inicial
Dios todopoderoso y
eterno, te pedimos entregarnos a ti con fidelidad y servirte con sincero
corazón. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del
Evangelio según Lucas 12,54-59
Decía también a la
gente: «Cuando veis que una nube se levanta por occidente, al momento decís:
`Va a llover', y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: `Viene bochorno', y
así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo
no exploráis, pues, este tiempo? «¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo
que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el
camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, el juez te
entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás
de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.»
3) Reflexión
● El evangelio de hoy
nos presenta un llamamiento de parte de Jesús para aprender a leer los Signos de los Tiempos. Fue este texto lo que inspiró a Juan XXIII el convocar
a la Iglesia para prestar atención a los Signos de los Tiempos y percibir mejor
las llamadas de Dios en los acontecimientos de la historia de la humanidad.
● Lucas
12,54-55: Todos
saben interpretar los aspectos de la tierra y del cielo, ... “ Decía también a la gente: «Cuando veis que una nube se levanta
por occidente, al momento decís: `Va a llover', y así sucede. Y cuando sopla el
sur, decís: `Viene bochorno', y así sucede.”. Jesús verbaliza una experiencia humana universal. Todos y todas, cada
cual en su país y en su región, sabemos leer los aspectos del cielo y de la
tierra. El cuerpo mismo percibe cuando amenaza lluvia o cuando los cambios del
tiempo: “¡Vamos a tener lluvia!” Jesús se refiere a la contemplación de la
naturaleza como siendo una de las fuentes más importantes del conocimiento y de
la experiencia que él mismo tenía de Dios. Fue la contemplación de la
naturaleza lo que le ayudó a descubrir aspectos nuevos en la fe y en la
historia de su pueblo. Por ejemplo, la lluvia que cae sobre buenos y malos, y
el sol que nace sobre justos o injustos, le ayudarán a formular una de las
imágenes más revolucionarias: “¡Amad a vuestros enemigos!” (Mt 5,43-45).
● Lucas
12,56-57: ...,
pero no saben leer los signos de los tiempos. Y Jesús saca la conclusión para sus contemporáneos y
para todos nosotros: “¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la
tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo?” San Agustín decía que la naturaleza, la creación, es
el primer libro que Dios escribe. Por medio de ella Dios nos habla. El pecado
embrolló las letras del libro de la naturaleza y, por ello, ya no conseguimos
leer el mensaje de Dios estampado en las cosas de la naturaleza y en los hechos
de la vida. La Biblia, el segundo libro de Dios, fue escrito no para ocupar o
reemplazar la Vida, sino para ayudar a interpretar la naturaleza y la vida y
para aprender de nuevo a descubrir los llamados de Dios en los acontecimientos. “¿Por qué no juzgáis por vosotros
mismos lo que es justo?” Compartiendo
entre nosotros lo que vemos en la naturaleza, iremos descubriendo la llamada de
Dios en la vida.
● Lucas
12,58-59: Saber
sacar la lección para la vida. “ Cuando vayas con tu adversario al magistrado,
procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, el
juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no
saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.» Uno de los puntos en que Jesús más insistía es la
reconciliación. En aquella época había muchas tensiones y conflictos entre
grupos radicales con tendencias diferentes, sin diálogo: zelotes, esenios,
fariseos, saduceos, herodianos. Ninguno quería ceder ante el otro. Las palabras
de Jesús sobre reconciliación pidiendo acogida y comprensión iluminan esta
situación. Pues el único pecado que Dios no consigue perdonar es el que no
perdonemos a los demás (Mt 6,14). Por esto, aconseja procurar la reconciliación
antes de que sea demasiado tarde. Cuando llegue la hora del juicio, será
demasiado tarde. Cuando tengamos tiempo, procuremos cambiar de vida, de
comportamiento y de modo de pensar y procuremos acertar el paso (cf. Mt
5,25-26; Col 3,13; Ef 4,32; Mc 11,25).
4) Para la reflexión
personal
● Leer los Signos de
los Tiempos. Cuando escucho o leo las noticias en la tele o en los periódicos,
tengo la preocupación de percibir las llamadas de Dios en estos hechos?
● Reconciliar es la
petición en la que Jesús más insiste. ¿Cómo trato de colaborar en la
reconciliación entre las personas, las razas, los pueblos, las tendencias?
5) Oración final
Del Señor es la tierra
y cuanto la llena,
el orbe y cuantos lo
habitan,
pues él lo fundó sobre
los mares,
lo asentó sobre los
ríos. (Sal 24,1-2)
Orden de los Carmelitas
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