miércoles, 6 de abril de 2022

La verdad los hará libres

¡Amor y paz!

 

Los invito a leer y meditar la Palabra de Dos, en este miércoles de la 5ª semana de Cuaresma, ciclo C.

 

Dios nos bendice...

 

Lectura de la profecía de Daniel    3, 1.4.5b-6.8.12.14-20. 24-25. 28

 

Nabucodonosor tomó la palabra y dijo: « ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed Negó, que ustedes no sirven a mis dioses y no adoran la estatua de oro que yo erigí? ¿Están dispuestos ahora, apenas oigan el sonido de la trompeta, el pífano, la cítara, la sambuca, el laúd, la cornamusa y de toda clase de instrumentos, a postrarse y adorar la estatua que yo hice? Porque si ustedes no la adoran, serán arrojados inmediatamente dentro de un horno de fuego ardiente. ¿Y qué Dios podrá salvarlos de mi mano?»

Sadrac, Mesac y Abed Negó respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: «No tenemos necesidad de darte una respuesta acerca de este asunto. Nuestro Dios, a quien servimos, puede salvarnos del horno de fuego ardiente y nos librará de tus manos. Y aunque no lo haga, ten por sabido, rey, que nosotros no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que tú has erigido.»

Nabucodonosor se llenó de furor y la expresión de su rostro se alteró frente a Sadrac, Mesac y Abed Negó. El rey tomó la palabra y ordenó activar el horno siete veces más de lo habitual. Luego ordenó a los hombres más fuertes de su ejército que ataran a Sadrac, Mesac y Abed Negó, para arrojarlos en el horno de fuego ardiente.

El rey Nabucodonosor quedó estupefacto y se levantó rápidamente. Y tomando la palabra, dijo a sus cortesanos: « ¿No eran tres los hombres que fueron atados y arrojados dentro del fuego?»

Ellos le respondieron, diciendo: «Así es, rey.»

El replicó: «Sin embargo, yo veo cuatro hombres que caminan libremente por el fuego sin sufrir ningún daño, y el aspecto del cuarto se asemeja a un hijo de los dioses.»

Nabucodonosor tomó la palabra y dijo: «Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed Negó, porque ha enviado a su Ángel y ha salvado a sus servidores, que confiaron en él y, quebrantando la orden del rey, entregaron su cuerpo antes que servir y adorar a cualquier otro dios que no fuera su Dios.»

 

Palabra de Dios.

 

SALMO

 

Dn 3, 52a y cd. 53. 54-55. 56

 

R. ¡A ti, gloria y honor eternamente!

 

Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres.

Bendito sea tu santo y glorioso Nombre.

Alabado y exaltado eternamente. R.

 

Bendito seas en el Templo de tu santa gloria.

Aclamado y glorificado eternamente

por encima de todo. R.

 

Bendito seas en el trono de tu reino.

Aclamado por encima de todo

y exaltado eternamente. R.

 

Bendito seas tú, que sondeas los abismos

y te sientas sobre los querubines.

Alabado y exaltado eternamente por encima de todo. R.

 

Bendito seas en el firmamento del cielo.

Aclamado y glorificado eternamente

por encima de todo. R.

 

EVANGELIO

 

Lectura del santo Evangelio según san Juan     8, 31-42

 

Jesús dijo a aquellos judíos que habían creído en él:

«Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos: conocerán la verdad y la verdad los hará libres.»

Ellos le respondieron: «Somos descendientes de Abraham y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir entonces: «Ustedes serán libres»?»

Jesús les respondió: «Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado. El esclavo no permanece para siempre en la casa; el hijo, en cambio, permanece para siempre. Por eso, si el Hijo los libera, ustedes serán realmente libres. Yo sé que ustedes son descendientes de Abraham, pero tratan de matarme porque mi palabra no penetra en ustedes.

Yo digo lo que he visto junto a mi Padre, y ustedes hacen lo que han aprendido de su padre.»

Ellos le replicaron: «Nuestro padre es Abraham.»

Y Jesús les dijo: «Si ustedes fueran hijos de Abraham obrarían como él. Pero ahora quieren matarme a mí, al hombre que les dice la verdad que ha oído de Dios. Abraham no hizo eso. Pero ustedes obran como su padre.»

Ellos le dijeron: «Nosotros no hemos nacido de la prostitución; tenemos un solo Padre, que es Dios.»

Jesús prosiguió: «Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque yo he salido de Dios y vengo de él. No he venido por mí mismo, sino 

que él me envió.»

 

Palabra del Señor.

 

PARA REFLEXIONAR 

  • En la primera lectura, el profeta nos narra cómo el Señor envía un ángel a salvar a sus siervos. Los justos son aquellos que en medio del fuego de las pruebas y persecuciones mantienen la fidelidad y la confianza en Dios, que los hace libres. Los tres jóvenes son imagen del pueblo fiel que persevera en la alabanza, a pesar de las dificultades.
  • El rey de Babilonia ha levantado un gran ídolo en medio de la llanura y ha convocado a la muchedumbre; todos alineados, tendrán que rendirle culto. Se impone la religión del Estado. Está prohibido pensar de modo distinto que el rey y el que se niega a hacerlo es enviado al gran horno. Los «tres jóvenes» de Daniel han elegido no someterse a nadie, sino sólo a Dios.
  • Aquí se manifiesta la fe y la esperanza invencibles de los que creen en Dios, ni el tormento del fuego es capaz de hacerlos renegar. El Dios de Sidraj, Misaj y Abed-Nego es el Dios de Israel; por tanto, los israelitas han de proceder de semejante manera. El fuego destinado a devorar a los creyentes quema a los impíos que lo encienden, y los fieles son capaces de caminar por las llamas bendiciendo a Dios.

*** 

  • Los judíos estaban orgullosos de ser hijos de Abraham y se creían por eso, interiormente libres y superiores, aunque externamente estuvieran sometidos al poder de Roma. Jesús les dice que la verdadera esclavitud del hombre no consiste en una servidumbre externa, sino en la esclavitud del pecado.
  • Para San Juan, pecar es convertirse en esclavo, tener por padre al «padre de la mentira»; los judíos son pecadores porque no aceptan a Cristo, «la Verdad» y, por tanto, esclavos; de ahí que no pueden ser hijos de Abrahán, hijos de la libertad. Sólo Jesús es el verdadero Hijo de Dios, conocedor del Padre. Y por eso sólo El puede dar la verdadera libertad.
  • No son libres los judíos meramente por ser herederos de Abrahán  a pesar de estar orgullosos de ello. Si no pueden liberarse del pecado, son esclavos. Si no buscan alcanzar la verdad, son esclavos. Si no creen en el Enviado de Dios, siguen en la oscuridad y la esclavitud. Y al contrario: si se mantienen en la  palabra de Jesús “conocerán la verdad y la verdad los hará libres”.
  • Jesús les muestra a los judíos que no basta con la descendencia carnal, genética. La verdadera descendencia es la del corazón. Sólo es verdadero hijo de Abrahán el que hace la voluntad de Dios, escucha su Palabra y obedece, como hizo el patriarca hace tantos siglos, como hizo el mismo Jesús; y como lo debe vivir cada discípulo.
  • Así como para Israel la Pascua fue la liberación de Egipto, estamos caminando a la celebración de la Pascua que es dejarse comunicar la libertad del Resucitado.
  • El cristiano es un hombre libre porque ha sido liberado por Cristo, llamado a ser dueño de todas las cosas y a no estar sometido a nadie. El cristiano es un servidor lleno de obediencia, que por amor se somete libremente a todos. Lo paradójico, del evangelio es que la esclavitud del amor compasivo y servicial a los demás es el signo de haber alcanzado la liberación de toda otra esclavitud.
  • Jesús es perfectamente libre, porque es perfectamente Hijo. Ama a su Padre y en nombre de ese amor da su vida. Es libre porque ama: no está apegado a sí mismo. Nada lo detiene. Ningún egoísmo. Ningún obstáculo al amor.
  • Sólo el amor libera. Amar sólo al Dios verdadero. Someterse sólo al Dios verdadero. Es el único medio para no estar sometido a nadie y  liberarse de cualquier ídolo.
  • La Pascua de Jesús quiere ser para nosotros un crecimiento en libertad interior. En medio de un mundo que nos ofrece muchos valores, pero también nos tienta con contravalores que nos llevan irremediablemente a la esclavitud, se nos invita a ser libres.
  • Nos toca vivir en una sociedad pluralista y compleja en la que Jesús nos pide que permanezcamos firmes y motivados por la fe en su Palabra.
  • En medio de una maraña de corrientes y conductas tendremos que crecer en la libertad que nos da la verdad de Cristo. Y esto no es algo que alcanzamos con el simple esfuerzo; se da cuando le dejamos campo abierto a Dios para que obre en nuestra vida y su gracia nos anime a dar pasos de seguimiento a Jesús: el hombre libre y liberador.

 

PARA DISCERNIR

  • ¿Cuál es el fruto que da en mi vida la opción por Cristo?
  • ¿Cuál es la obra que me está diciendo a mí si opto por Cristo o no?
  • ¿Experimentamos que la verdad nos hace libres?
  • ¿Nos sentimos libres, O tenemos que reconocer que hay cadenas que nos atan? ¿Nos hemos parado a pensar alguna vez de qué somos esclavos?

 

ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES

Vicaría de Pastoral

 


martes, 5 de abril de 2022

Levantar la mirada al crucificado

¡Amor y paz!

 

Los invito a leer y meditar la Palabra de Dios, en este martes de la 5ª semana de Cuaresma, ciclo C.

 

Dios nos bendice...

 

Lectura del libro de los Números  21, 4-9

 

Los israelitas partieron del monte Hor por el camino del Mar Rojo, para bordear el territorio de Edóm. Pero en el camino, el pueblo perdió la paciencia y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: « ¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!»

Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrasadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas.

El pueblo acudió a Moisés y le dijo: «Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes.»

Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: «Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado.»

Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado.

 

Palabra de Dios.

 

SALMO

 

Sal 101, 2-3. 16-18. 19-21 (R.: 2)

 

R.        Señor, escucha mi oración, y llegue a ti mi clamor.

 

Señor, escucha mi oración

y llegue a ti mi clamor;

no me ocultes tu rostro

en el momento del peligro;

inclina hacia mí tu oído,

respóndeme pronto, cuando te invoco.  R.

 

Las naciones temerán tu Nombre, Señor,

y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria:

cuando el Señor reedifique a Sión

y aparezca glorioso en medio de ella;

cuando acepte la oración del desvalido

y no desprecie su plegaria.  R.

 

Quede esto escrito para el tiempo futuro

y un pueblo renovado alabe al Señor:

porque él se inclinó desde su alto Santuario

y miró a la tierra desde el cielo,

para escuchar el lamento de los cautivos

y librar a los condenados a muerte.  R.

 

EVANGELIO

 

Lectura del santo Evangelio según san Juan     8, 21-30

 

Jesús dijo a los fariseos:

«Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir.»

Los judíos se preguntaban: « ¿Pensará matarse para decir: «Adonde yo voy, ustedes no pueden ir»?»

Jesús continuó: «Ustedes son de aquí abajo, yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Por eso les he dicho: «Ustedes morirán en sus pecados.» Porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados.»

Los judíos le preguntaron: « ¿Quién eres tú?»

Jesús les respondió: «Esto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo. De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero aquel que me envió es veraz, y lo que aprendí de él es lo que digo al mundo.»

Ellos no comprendieron que Jesús se refería al Padre.

Después les dijo: «Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada.»

Mientras hablaba así, muchos creyeron en él.

 

Palabra del Señor.

 

PARA REFLEXIONAR 

  • La primera lectura nos presenta cómo, en el desierto, el pueblo de Israel realiza la experiencia de la dificultad de vivir la fe, de confiar en la promesa de Dios. Su rebelión le muestra cómo fuera de Dios no hay salvación.
  • En diversas culturas, con frecuencia, la serpiente era divinizada y tenida como símbolo de la fecundidad. El judaísmo posiblemente la tomó como símbolo de curación y fecundidad de algunas tradiciones populares idolátricas extrabíblicas: la serpiente era fuente mágica de salud y vida.
  • Desde la experiencia del desierto el judaísmo se familiarizó tanto con esa tradición  que mantuvo la serpiente de bronce en su estandarte, en el templo, hasta la reforma hecha por el rey Ezequías. Significaba la protección de Yahvé.
  • En el desierto abundaban las serpientes, que constituían un peligro para el pueblo peregrino. Una plaga especialmente mortal fue interpretada como castigo de Dios por los pecados del pueblo, y así mirar a esa serpiente mandada levantar por Moisés se podía entender como un volver a Dios, reconocer el propio pecado e invocar su ayuda.
  • El libro de la Sabiduría valora la serpiente de este texto no en sí misma, sino como recordatorio de la bondad de Dios: «el que a ella se vuelve, se salva, no por lo que contempla, sino por Dios, Salvador de todos». La serpiente de bronce no salva mágicamente, sino por la fe.

*** 

  • El Evangelio de hoy continúa los discursos de Jesús que comenzaron en el capítulo séptimo con motivo de la fiesta de las tiendas. Esta semana se va haciendo más compleja para Jesús. Los enemigos pretenden acorralarlo, y Jesús va clarificando para sus oyentes lo que Él es de cara al proyecto del Padre: un enviado, pero algo más que un enviado. Jesús sigue revelando su condición divina; ya  se había revelado como fuente de agua viva y como luz del mundo. Ahora,  empiezan a plantearse las consecuencias de su actuar y de su decir.
  • Ante la confusión y ante el deseo de sacarlo de en medio sus enemigos seguirán preguntando por su identidad. Jesús reafirmará que es el enviado del Padre, que será levantado y que habrá un juicio para quienes lo escuchan. Quien rechace la luz y la vida morirá en su pecado. Al lugar de la vida, donde Jesús irá a través del paso por la cruz, sus adversarios que optaron por la muerte, nunca podrán llegar.
  • Jesús, una y otra vez manifestará que su deber es hacer lo que agrada a Dios, y que está dispuesto a llegar hasta la muerte, como consecuencia de la opción que ha tomado en su vida.
  • A esta altura de la cuaresma, también se nos impone redescubrir lo que significa Jesús para nosotros, y el sentido de su entrega hasta la muerte. El texto de este día, con el anuncio del levantamiento en la cruz, revela plenamente el misterio de Cristo Salvador. La cruz es muerte pero es también fuente de salud.
  • La multiplicación de serpientes venenosas que matan son símbolo de la multiplicación de los pecados que matan la vida de hijos de Dios. Las infidelidades son como mordeduras de serpientes; de las que hay que curarse.
  • El evangelio, con el trasfondo de la imagen de la serpiente elevada, presenta a Cristo en la Cruz como Aquel que nos cura y nos salva, cuando volvemos la mirada hacia Él.
  • Elevar la mirada al crucificado para curarse es signo del corazón que se eleva arrepentido hacia Dios, por el camino de la fe, del dolor, de la reconciliación, del perdón, del cambio de vida.  Por ese camino se llega a nueva vida de amor.
  • Cristo, muriendo en la Cruz, se constituye para los creyentes en fuente de gracia  y salvación.  Jesús levantado y crucificado no es sólo muerte, injusticia, dolor, infamia: sino comienzo de la Pascua de salvación en la que todos nos sentimos y llegamos a ser hombres nuevos, hijos de la cruz salvadora.

 

PARA DISCERNIR

  • ¿Qué significa para mi fe que Jesús sea elevado en la cruz?
  • ¿Qué cambia en mi relación con Jesús saberlo fuente de salvación?
  • ¿Qué rasgos de Jesús cuestionan mi fe?

 

ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES

Vicaría de Pastoral