sábado, 16 de marzo de 2013

La vida de los hombres se decide según su actitud vivencial ante Jesús

¡Amor y paz!

En el evangelio leeremos hoy cómo la persona de Jesús, concretamente su origen, provoca discusiones y posturas diversas. Se ignora lo más profundo de su personalidad: su origen divino. La vida de los hombres se decide según la actitud vivencial que tomen con respecto a Jesús (Misa dominical 1990/7-25).

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este sábado de la IV Semana de Cuaresma.

Dios los bendiga…

Evangelio según San Juan 7,40-53.
Algunos de la multitud que lo habían oído, opinaban: "Este es verdaderamente el Profeta". Otros decían: "Este es el Mesías". Pero otros preguntaban: "¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David y de Belén, el pueblo de donde era David?". Y por causa de él, se produjo una división entre la gente. Algunos querían detenerlo, pero nadie puso las manos sobre él. Los guardias fueron a ver a los sumos sacerdotes y a los fariseos, y estos les preguntaron: "¿Por qué no lo trajeron?". Ellos respondieron: "Nadie habló jamás como este hombre". Los fariseos respondieron: "¿También ustedes se dejaron engañar? ¿Acaso alguno de los jefes o de los fariseos ha creído en él? En cambio, esa gente que no conoce la Ley está maldita". Nicodemo, uno de ellos, que había ido antes a ver a Jesús, les dijo: "¿Acaso nuestra Ley permite juzgar a un hombre sin escucharlo antes para saber lo que hizo?". Le respondieron: "¿Tú también eres galileo? Examina las Escrituras y verás que de Galilea no surge ningún profeta". Y cada uno regresó a su casa.
Comentario

Tomar partido por Cristo.

-De la muchedumbre, a propósito de Jesús, unos decían... otros decían...
Jesús sigue siendo un misterio para sus contemporáneos.

¿Quién es? ¿De dónde viene? Las discusiones simplemente humanas no alcanzan a dar una respuesta.

-Y se originó un desacuerdo en la multitud por su causa.
Y yo, ¿qué digo de Jesús? ¿Tomo partido, claramente?

¿No dice la Escritura que...?

Incluso la ciencia bíblica no basta para descubrir verdaderamente quién es El. No es primero en los libros que se descubre a Cristo. Los escribas y los fariseos eran la más alta autoridad doctrinal, los mejores especialistas en discusiones sobre la Escritura -sus referencias son prueba de ello-.

Según ellos, en Jesús no se cumplen todas las condiciones necesarias: no es el Mesías.

La condición esencial para conocer a Dios es la humildad.

Hay que saber desprenderse de sí mismo, renunciar a sus propios puntos de vista, dejarse conducir.

Más allá de mis dudas y de mis preguntas, Señor, haz que te conozca. Acepto no saber captar 

Y sin embargo, era ciertamente ¡"de Belén" que él venía! Pero también ¡"de mucho más lejos" que Belén! Esa pequeña aldea podía ser causa de ilusión.
Dios permanece escondido detrás de las apariencias humanas.

Los guardias, enviados por los príncipes de los sacerdotes para arrestarle volvieron diciendo: ¡Jamás hombre alguno habló como este! Los alguaciles del Sanedrín no se atrevieron a ponerle la mano encima, como se les había mandado. Quedaron subyugados, seducidos.

Este detalle es importante. Nos muestra que algo debía emanar de Jesús: se adivinaba una personalidad excepcional, fascinante.

Muchos hombres, hoy, se quedan con esta admiración:
Jesús es un gran hombre..., un genio espiritual..., un sabio...

Tú eres, Señor, mucho más que esto: "creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos. Dios de Dios. Luz de Luz... Por Quien todo fue hecho.

-"¿Acaso algún magistrado o fariseo ha creído en él?" "Pero esta gentuza que ignora la Ley, son unos malditos".

He aquí lo que dicen los fariseos. ¡Qué aplomo! ¡Qué desprecio a todos los que no piensan como ellos, esas gentes que no conocen la Escritura!

-Nicodemo, el que había ido antes a él, les dijo: "¿Acaso nuestra Ley condena a un hombre antes de oírle?--¿También tú eres Galileo?

No resulta fácil tomar partido por Jesús. Se corre el riesgo de ser mal visto; de ser juzgado con él.

¿Soy capaz de correr ese riesgo? ¿Soy capaz de ser despreciado y juzgado mal, por el hecho de seguir a Jesús? ¿Hasta dónde llega mi fe? ¿Qué compromiso contraigo con ella?

¿Soy cristiano solamente cuando es fácil? ¿O bien lo soy también cuando el serlo requiere comprometerse?

Noel Quesson
Palabra de Dios para cada día 1
Evang. De Adviento a Pentecostés
Edit. Claret/Barcelona 1984.Pág. 152 s.
www.mercaba.org

viernes, 15 de marzo de 2013

Cuando alguien nos desprecie, recordemos que Dios nos ama



¡Amor y paz!

Tal vez no haya peor actitud hacia un hermano que el desprecio. Me parece que es peor que el odio, porque el odio, es en fin, afecto, es vinculante, mientras el desprecio es la más cruel indiferencia. Jesús es despreciado y perseguido. Hoy en el Evangelio alguien recuerda que lo quieren matar. Y es ahí donde él nos enseña cómo actuar cuando nos sintamos despreciados: pensar en la relación con el Padre. ¡Somos amados por Él!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este viernes de la IV Semana de Cuaresma.

Dios los bendiga…

Evangelio según San Juan 7,1-2.10.25-30.

Después de esto, Jesús recorría la Galilea; no quería transitar por Judea porque los judíos intentaban matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Chozas, Sin embargo, cuando sus hermanos subieron para la fiesta, también él subió, pero en secreto, sin hacerse ver. Algunos de Jerusalén decían: "¿No es este aquel a quien querían matar? ¡Y miren cómo habla abiertamente y nadie le dice nada! ¿Habrán reconocido las autoridades que es verdaderamente el Mesías? Pero nosotros sabemos de dónde es este; en cambio, cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde es". Entonces Jesús, que enseñaba en el Templo, exclamó: "¿Así que ustedes me conocen y saben de dónde soy? Sin embargo, yo no vine por mi propia cuenta; pero el que me envió dice la verdad, y ustedes no lo conocen. Yo sí lo conozco, porque vengo de él y es él el que me envió". Entonces quisieron detenerlo, pero nadie puso las manos sobre él, porque todavía no había llegado su hora.

Comentario

Reconocer a Jesús por lo que Él es: no quedarse en la superficie.

-Andaba Jesús por Galilea, pues no quería ir a Judea, porque los judíos lo buscaban para darle muerte.

El evangelio de san Juan es el más contemplativo; pero es también el que ha notado que el conflicto iba creciendo y conducirá a Jesús a una muerte dramática. La Eucaristía se va acercando a su fin. Nosotros procuramos vivirla con Jesús. ¿Cómo vivió Él sus últimas semanas? Acosado, odiado, detestado, buscado por la policía.

Jesús morirá rodeado de semblantes rencorosos.

En esta atmósfera densa de amenazas, ¿cuáles eran, Señor, tus pensamientos?

-Una vez que sus hermanos subieron a la fiesta, subió él también no manifiestamente, sino en secreto. Las gentes de Jerusalén decían: "¿No es Este al que buscan para hacerle morir?" Se cuchichea su nombre... "es él, el condenado que se busca".

Jesús gritó y dijo: "Sí, vosotros pensáis conocerme y saber de dónde soy, pero Yo no he venido de Mí mismo".

Este grito.

Un sufrimiento contenido que estalla.

El grito del que no es reconocido por el que verdaderamente es. Me imagino ese grito de Dios: ¡reconocedme de una vez!". "Yo no he venido de mí mismo." Humildad y amor profundos. Jesús está vuelto hacia el Padre, viene del Padre y va al Padre. Su personalidad entera es tributaria de ese otro misterioso del que está hablando siempre: Jesús se define entero por referencia... no tiene nada de Sí mismo.

-Pero el que me ha enviado es veraz, aunque vosotros no lo conocéis, Yo lo conozco.

Todavía un sufrimiento: Ver el amor desconocido.

Francisco de Asís se paseaba por las calles quejumbroso: "el amor no es amado... el amor no es amado... el amor no es amado..."

-Yo lo conozco, porque procedo de Él y Él me ha enviado.

Intimidad. Comunión.

En el mismo momento en que es acosado, odiado, aislado...

Jesús se sabe amado. Las palabras faltan para describir ese misterio de relaciones. Jesús era un hombre apacible aun rodeado de semblantes rencorosos, aun en medio de angustias piensa en su relación con el Padre.

A su alrededor, sólo se habla de matarlo; y Tú sólo hablas de este amor que te colma.

Ayúdanos, Señor, a vivir como Tú, en la intimidad del Padre.

Da a todos los que sufren esa paz que era la tuya.

Otorga a todos los que sienten la soledad, la gracia de ser reconfortados por la presencia del Padre.

-Buscaban, pues, prenderlo..., pero nadie le ponía las manos, porque aún no había llegado su hora.

El complot se va estrechando. La Pasión se acerca.

¡Es "tu hora"! Sin ningún miedo, ciertamente. Todo sucederá según los insondables designios del Padre, a la hora por él fijada desde toda la eternidad.

Tener plena y total confianza en Dios. Ponerse en sus manos, es el secreto de la paz.

NOEL QUESSON
PALABRA DE DIOS PARA CADA DÍA 1
EVANG. DE ADVIENTO A PENTECOSTÉS
EDIT. CLARET/BARCELONA 1984.Pág. 150 s.