viernes, 14 de febrero de 2020

Mirad que os envío como corderos en medio de lobos


¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio, a la manera de la lectio divina, en este viernes de la 5ª semana del Tiempo Ordinario, ciclo A.

Dios nos bendice...

Lectio Divina: San Cirilo, Monje, y San Metodio
Lectio

Viernes, 14 de febrero de 2020

1) Oración inicial

Oh Dios, que iluminaste a los pueblos eslavos mediante los trabajos apostólicos de los santos hermanos Cirilo y Metodio, concédenos la gracia de aceptar tu palabra y de llegar a formar un pueblo unido en la confesión y defensa de la verdadera fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén

2) Lectura

Del santo Evangelio según Lucas 10,1-9

Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y sitios adonde él había de ir. Y les dijo: La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: 'Paz a esta casa.' Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: 'El Reino de Dios está cerca de vosotros.'

3) Reflexión

● En el tiempo de Jesús había otros movimientos que, como Jesús, procuraban vivir y convivir de forma nueva, por ejemplo, Juan Bautista, los fariseos y otros. Muchos de ellos formaban también comunidades de discípulos (Jn 1,35; Lc 11,1; Hec 19,3) y tenías sus misioneros (Mt 23,15). ¡Pero había una gran diferencia! Por ejemplo, los fariseos, cuando iban a misión, iban prevenidos. Pensaban que no podían confiar en la comida de la gente que no siempre era ritualmente “pura”. Por esto, llevaban bolsa y dinero para poder cuidar de su propia comida. Así, en vez de ayudar a superar las divisiones, estas observancias de la Ley de la pureza debilitaban aún más la vivencia de los valores comunitarios.

● La propuesta de Jesús es diferente. Trata de rescatar los valores comunitarios que se estaban extinguiendo, y procura renovar y reorganizar las comunidades para que fueran nuevamente una expresión de la Alianza, una muestra del Reino de Dios. Es lo que nos muestra hoy el evangelio que describe el envío de los 72 discípulos:

● Lucas 10,1: La Misión. Jesús envía a los discípulos a los lugares a donde él mismo debe ir. El discípulo es el portavoz de Jesús. No es dueño de la Buena Nueva. El los envía de dos en dos. Esto favorece la ayuda mutua, pues la misión no es individual, sino que es comunitaria. Dos personas representan mejor que una la comunidad.

● Lucas 10,2-3: La corresponsabilidad. La primera tarea es rezar para que Dios envíe a los obreros. Todo discípulo y discípula debe sentirse responsable de la misión. Por esto tiene que rezar al Padre para la continuidad de la misión. Jesús envía a sus discípulos como corderos en medio de lobos. La misión es tarea difícil y peligrosa. Pues el sistema en que vivían y en el que seguimos viviendo era y sigue siendo contrario a la reorganización del pueblo en comunidades vivas. La Misión para la cual Jesús envía a los 72 discípulos trata de rescatar cuatro valores comunitarios:

● Lucas 10,4-6: La hospitalidad. Al contrario de los otros misioneros, los discípulos y discípulas de Jesús no pueden llevarse nada, ni bolsa, ni sandalias. Sólo pueden y deben llevar la paz. Esto significa que deben confiar en la hospitalidad de la gente. Pues el discípulo que va sin nada, llevando apenas la paz, muestra que confía en la gente. Acredita que va a ser recibido, y la gente se siente respetada y confirmada. Por medio de esta práctica, el discípulo critica las leyes de exclusión y el antiguo valor de la hospitalidad. No saludar a nadie por el camino significa, probablemente, que no se debe perder tiempo con cosas que no pertenecen a la misión.

● Lucas 10,7: El compartir. Los discípulos no deben andar de casa en casa, sino permanecer en la misma casa. Esto es, deben convivir de forma estable, participar de la vida y del trabajo de la gente del lugar y vivir de lo que reciben en cambio, pues el obrero merece su salario. Esto significa que deben confiar en el compartir. Así, por medio de esta nueva práctica, ellos rescatan una antigua tradición de la gente, critican la cultura de acumulación que marcaba la política del Imperio Romano, y anunciaban un nuevo modelo de convivencia.

● Lucas 10,8: La comunión de mesa. Los discípulos deben comer lo que la gente les ofrece. No pueden vivir separados, comiendo su propia comida. Esto significa que deben aceptar la comunión de mesa. En el contacto con la gente no pueden tener miedo a perder la pureza legal. Actuando así, critican las leyes de la pureza que estaban en vigor y anunciaban un nuevo acceso a la pureza, a la intimidad con Dios.
● Lucas 10,9aLa Acogida a los excluidos. Los discípulos deben ocuparse de los enfermos, curar a los leprosos y expulsar los demonios (Mt 10,8). Esto significa que deben acoger dentro de la comunidad a los que de ella fueron excluidos. Esta práctica solidaria critica la sociedad que excluye y apunta hacia saldas concretas.

● Lucas 10,9bLa llegada del Reino. Si todas estas exigencias son respetadas, los discípulos pueden y deben gritar a los cuatro vientos: ¡El Reino ha llegado! Pues el Reino no es una doctrina, ni un derecho canónico, ni un catecismo, sino que es una nueva manera de vivir y convivir a partir de la Buena Nueva que Jesús nos trae: Dios es Padre y por esto todos somos hermanos y hermanas. Educar para el Reino no es en primer lugar enseñar verdades y doctrinas, sino que es una nueva manera de vivir y de convivir, una nueva forma de actuar y de pensar.

4) Para la reflexión personal

● ¿Por qué todas estas actitudes recomendadas por Jesús son señal de la llegada del Reino de Dios?

● ¿Cómo realizar hoy aquello que Jesús pide: “No llevar bolsa”, “no ir de casa en casa”, “no saludar a nadie por el camino”, anunciar el Reino?

5) Oración final

La ley del Señor es perfecta,
hace revivir;
el dictamen del Señor es veraz,
instruye al ingenuo. (Sal 19,8)

Orden de los Carmelitas

jueves, 13 de febrero de 2020

Vino y se postró a sus pies


¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio, a la manera de la lectio divina, en este jueves de la 5a semana del Tiempo Ordinario, ciclo A.

Dios nos bendice...

Lectio Divina: Marcos 7,24-30

Lectio
Jueves, 13 de febrero de 2020

1) Oración
Vela, Señor, con amor continuo sobre tu familia; protégela y defiéndela siempre, ya que sólo en ti ha puesto su esperanza. Por nuestro Señor.

2) Lectura

Del Evangelio según Marcos 7,24-30

Y partiendo de allí, se fue a la región de Tiro, y entrando en una casa quería que nadie lo supiese, pero no logró pasar inadvertido, sino que, en seguida, habiendo oído hablar de él una mujer, cuya hija estaba poseída de un espíritu inmundo, vino y se postró a sus pies. Esta mujer era griega, siro fenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara de su hija al demonio. Él le decía: «Espera que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.» Pero ella le respondió: «Sí, Señor; que también los perritos comen bajo la mesa migajas de los niños.» Él, entonces, le dijo: «Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija.» Volvió a su casa y encontró que la niña estaba echada en la cama y que el demonio se había ido.

3) Reflexión

• En el Evangelio de hoy, veremos cómo Jesús atiende a una mujer extrajera de otra raza y de otra religión, lo cual estaba prohibido por la ley religiosa de aquella época. Inicialmente, Jesús no quería atenderle, pero la mujer insistió y consiguió lo que quería: la curación de la hija.

• Jesús trata de abrir la mentalidad de los discípulos y de la gente más allá de la visión tradicional. En la multiplicación de los panes, había insistido en el compartir (Mc 6,30-44). En la discusión sobre lo que es puro e impuro, había declarado puros todos los alimentos (Mc 7,1-23). Ahora, en este episodio de la Mujer Cananea, supera las fronteras del territorio nacional y acoge a una mujer extranjera que no pertenece al pueblo y con la que estaba prohibido conversar. Estas iniciativas de Jesús, nacidas de su experiencia de Dios como Padre, eran extrañas para la mentalidad de la gente de la época. Jesús ayuda a la gente a abrir su manera de experimentar a Dios en la vida.

• Marcos 7.24: Jesús sale del territorio. En el evangelio de ayer (Mc 7,14-23) y de antes de ayer (Mc 7,1-13), Jesús había criticado la incoherencia de la “Tradición de los Antiguos” y había ayudado a la gente y a los discípulos a salir de la prisión de las leyes de la pureza. Aquí, en Mc 7,24, sale de Galilea. Parece querer salir de la prisión del territorio y de la raza. Está en el extranjero, y parece que no quiere ser conocido. Pero su fama había llegado antes que él. La gente sabe y le busca.

• Marcos 7.25-26: La situación. Una mujer llega cerca y empieza a pedir por la hija enferma. Marcos dice explícitamente que era de otra raza y de otra religión. Esto es, era pagana. Ella se lanza a los pies de Jesús y empieza a suplicar para que cure a su hija poseída por un espíritu impuro. Los paganos no tenían problema en recorrer a Jesús. Los judíos ¡sí que tenían problemas en convivir con los paganos!

• Marcos 7.27: La respuesta de Jesús. Fiel a las normas de su religión, Jesús dice que no conviene tirar el pan de los hijos y darlo a los cachorros. Frase dura. La comparación está sacada de la vida familiar. Hasta hoy, niños y cachorros es lo que más hay en los barrios pobres. Jesús afirma una cosa que es cierta: ninguna madre saca el pan de la boca de los hijos para darlo a los cachorros. En este caso, los hijos eran los judíos y los cachorros, los paganos. En la época del AT, por causa de la rivalidad entre los pueblos, un pueblo acostumbraba llamar a otro “cachorro” (1Sam 17,43). En los otros evangelios Jesús explica el porqué de su rechazo: “No fui enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mt 15,24). Es decir: “El Padre no quiere que yo me ocupe de esta mujer”

• Marcos 7,28: La reacción de la mujer. Ella concuerda con Jesús, pero amplía la comparación y la aplica a su caso: “Sí, Señor; que también los perritos comen bajo la mesa migajas de los niños.” Es como si dijera: “Si soy perrito, entonces tengo los derechos de los perritos, es decir, ¡las migajas me pertenecen!” Ella sencillamente sacó las conclusiones de la parábola que Jesús contó y, mostró que, hasta en la casa de Jesús, los perritos comían las migajas que caían de la mesa de los niños. Y en la “casa de Jesús”, esto es, en la comunidad cristiana, la multiplicación del pan para los hijos fue tan abundante que estaban sobrando doce cestos (Mc 6,42) para los “cachorros”, esto es, para ella, ¡para los paganos!

• Marcos 7,29-30: La reacción de Jesús: “Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija.” En los otros evangelios se explicita: “¡Grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!” (Mt 15,28). Si Jesús atiende la súplica de la mujer es porque comprende que, ahora, el Padre quiere que él escuche su petición. Este episodio ayuda a percibir algo del misterio que envolvía a la persona de Jesús y como él convivía con el Padre. Era observando las reacciones de las personas y las actitudes de las personas, que Jesús descubre la voluntad del Padre en los acontecimientos de la vida. La actitud de la mujer abre un nuevo horizonte en la vida de Jesús. A través de ella, él descubre mejor que el proyecto del Padre es para todos los que buscan la vida y quieren liberarse de las cadenas que aprisionan su energía. Así, a lo largo de las páginas del evangelio de Marcos, hay una apertura creciente hacia los demás pueblos. De este modo, Marcos lleva a los lectores y a las lectoras a abrirse, poco a poco, a la realidad del mundo de alrededor y a superar ideas preconcebidas que impiden la convivencia pacífica entre la gente. Esta apertura hacia los paganos aparece de forma muy clara en la orden final que Jesús da a los discípulos, después de su resurrección: ”Id por el mundo, proclamad el Evangelio a toda la creación” (Mc 16,15).

4) Para la reflexión personal

• Tú, ¿qué haces concretamente, para convivir en paz con personas de otras iglesias cristianas? En el barrio donde vives ¿hay gente de otras religiones? ¿Cuáles? ¿Hablas normalmente con personas de otras religiones?

• ¿Cuál es la apertura que este texto nos pide hoy a nosotros, en familia y en comunidad?

5) Oración final

¡Dichosos los que guardan el derecho,
los que practican siempre la justicia!
¡Acuérdate de mí, Señor,
hazlo por amor a tu pueblo,
ven a ofrecerme tu ayuda. (Sal 106,3-4)

Orden de los Carmelitas