miércoles, 12 de octubre de 2016

“¡Pagan el impuesto de la menta, de la ruda..., y descuidan la justicia y el amor de Dios!”

¡Amor y paz!

Loas invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este miércoles de la 28a semana del Tiempo Ordinario.

Dios nos bendice…

Evangelio según San Lucas 11,42-46. 

« ¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!". Un doctor de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: «Maestro, cuando hablas así, nos insultas también a nosotros». Él le respondió: « ¡Ay de ustedes también, porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!» 

Comentario

Dios   había   regalado   la   Ley   al   pueblo   para   que   supiera relacionarse con el hermano, velara por los derechos del extranjero y la causa del pobre. Con el tiempo la Ley se convirtió en yugo de opresión para la inmensa mayoría del pueblo.

Dice un dicho “las leyes  implanta,  quien  más las quebranta”, y  esto  parece decirles Jesús a los fariseos y a los expertos de la Ley. La propuesta de Jesús es que la Ley promueva vida y no sea obstáculo en la relación del pueblo con su Dios.

En nuestra sociedad y comunidades de fe, a veces las leyes se convierten en cargas de opresión. Se valora más la ley que la justicia de Dios. Se imponen leyes desde púlpitos y escritorios para los demás, pero no para quién las elabora.

Nuestras teologías e interpretaciones bíblicas y homilías, siguen a menudo “la ley   del   embudo,   para   mí   lo   ancho   y   para   ti   lo   agudo”.   Hoy   el evangelio  nos invita  a tener la Ley,  la   Biblia,  en  una mano, y  la compasión y la justicia de Dios en nuestro corazón. ¿Cómo cumples con la Ley de Dios?

Servicio Bíblico Latinoamericano

martes, 11 de octubre de 2016

No basta por fuera

¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este martes de la 28ª semana del Tiempo Ordinario.

Dios nos bendice...

Evangelio según San Lucas 11,37-41. 
Cuando terminó de hablar, un fariseo lo invitó a cenar a su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó de que no se lavara antes de comer. Pero el Señor le dijo: "¡Así son ustedes, los fariseos! Purifican por fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de voracidad y perfidia. ¡Insensatos! El que hizo lo de afuera, ¿no hizo también lo de adentro? Den más bien como limosna lo que tienen y todo será puro. 
Comentario

Ante el espectáculo de la maldad hay muchas reacciones posibles. Una de ellas es guardar las apariencia. Cristo se rebela contra esta solución que no soluciona nada.

La hipocresía es el arte de huir de la verdad. Es el esfuerzo inútil, pero comprensible; desesperado, pero tan común, de ahorrarnos el esfuerzo de afrontar lo que somos y padecemos.

El problema es que una mentira, ya entrada en la casa, no sabe estar sola sino que trae sus acompañantes. Y en este caso esos acompañantes son terribles: primero intentamos evitar la humillación de sabernos sucios; luego pasamos a humillar a los otros cuando los vemos sucios. De este modo, una mentira sobre nosotros se convierte en una mentira contra los otros.

Y este es el punto en el que Cristo levanta su voz de profeta, de santo y de rey. Que tú te olvides de quién eres, hasta puede entenderse, pero que hagas de tu mala memoria un estrado para condenar a tu hermano no es algo que Cristo vaya a tolerar. Hará que tus ojos se abran, así les duela la luz.



http://fraynelson.com/homilias.html.