jueves, 29 de septiembre de 2022

Verán a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre

¡Amor y paz!

 

Los invito, hermanos, a leer y meditar la Palabra de Dios, en este jueves de la 26. Semana del Tiempo Ordinario, ciclo C. Fiesta de los Santos Arcángeles, Miguel, Gabriel y Rafael

 

Dios nos bendice...

 

PRIMERA LECTURA

 

Lectura del libro del Apocalipsis   12, 7-12a

 

Se libró una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron contra el Dragón, y este contraatacó con sus ángeles, pero fueron vencidos y expulsados del cielo.

Y así fue precipitado el enorme Dragón, la antigua Serpiente, llamada Diablo o Satanás, y el seductor del mundo entero fue arrojado sobre la tierra con todos sus ángeles.

Y escuché una voz potente que resonó en el cielo: «Ya llegó la salvación, el poder y el Reino de nuestro Dios y la soberanía de su Mesías, porque ha sido precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que día y noche los acusaba delante de nuestro Dios.

Ellos mismos lo han vencido, gracias a la sangre del Cordero y al testimonio que dieron de él, porque despreciaron su vida hasta la muerte. ¡Que se alegren entonces el cielo y sus habitantes!»

 

Palabra de Dios.

 

SALMO         

 

Sal 137, 1-2a. 2b-3. 4-5 (R: 1c)

 

R.        Te cantaré en presencia de los ángeles, Señor.

 

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,

te cantaré en presencia de los ángeles.

Me postraré ante tu santo Templo.  R.

 

Daré gracias a tu Nombre

por tu amor y tu fidelidad,

porque tu promesa ha superado tu renombre.

Me respondiste cada vez que te invoqué

y aumentaste la fuerza de mi alma.  R.

 

Que los reyes de la tierra te bendigan

al oír las palabras de tu boca,

y canten los designios del Señor,

porque la gloria del Señor es grande.  R.

 

EVANGELIO

 

Lectura del santo Evangelio según san Juan     1, 47-51

 

Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez.»

« ¿De dónde me conoces?», le preguntó Natanael.

Jesús le respondió: «Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera.»

Natanael le respondió: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»

Jesús continuó: «Porque te dije: «Te vi debajo de la higuera», crees. Verás cosas más grandes todavía.»

Y agregó: «Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

 

Palabra del Señor.

 

PARA REFLEXIONAR

  • La vida no es solamente aquello que podemos ver y tocar. Hay una dimensión trascendente, oculta e invisible de la historia. La revelación es Dios que sale de su ocultamiento y se manifiesta. Esta revelación es el fundamento de nuestra fe y de nuestra esperanza. Los ángeles son los que nos recuerdan y los que nos hacen visible esa dimensión trascendente. El mundo de los ángeles no es otro mundo, sino la dimensión trascendente de nuestra historia.
  • En el evangelio de Juan se nos dice que los cielos están abiertos y los ángeles suben y bajan sobre Jesús. Este texto nos recuerda el episodio del sueño de Jacob, quien dormido sobre una piedra durante su viaje a la tierra de su familia, ve a los ángeles que “bajan y suben” por una misteriosa escalera que une el cielo y la tierra, mientras Dios mismo está de pie junto a él y le comunica su mensaje. Esto nos habla de la relación entre la comunicación divina y la presencia activa de los ángeles. Creer en los ángeles es creer en la presencia trascendente de Dios en la historia.
  • Detrás de cada persona y de cada suceso salvador hay siempre un ángel, es decir, hay siempre una realidad divina trascendente. Lo contrario es el misterio de la iniquidad, que se halla detrás de las personas y estructuras que deshumanizan al hombre y lo alejan de la verdad de Dios para su vida. La lucha de los ángeles contra los demonios es la representación simbólica de la lucha trascendente entre el bien y el mal.
  • La Biblia es muy cuidadosa en presentar a Dios actuando en forma directa en la historia, ahí es donde aparecen los ángeles; es Dios mismo que por ellos actúa. Así, Gabriel, Miguel y Rafael, aparecen en la Biblia presentes en las vicisitudes terrenas, y llevando a los hombres  al encuentro con el poder de Dios, mediante su presencia y sus mismas acciones que cambian decisivamente la vida. El nombre, “arcángeles”, es decir, príncipes de los ángeles, manifiesta que son enviados para las más grandes misiones.
  • El arcángel  Miguel, cuyo nombre significa «quién como Dios», aparece en el Apocalipsis en una guerra frontal con Satanás, el cual es derrotado y arrojado a la tierra. Miguel aquí representa a los mártires, que han derrotado a Satanás, gracias a la sangre del Cordero y al testimonio que dieron. Gabriel y Rafael, son otras representaciones históricas de Dios. Gabriel significa «fuerza de Dios» y Rafael «medicina de Dios».

 

PARA DISCERNIR

  • ¿Nos hemos quedado con una imagen infantil o supersticiosa de la acción de los ángeles?
  • ¿Descubrimos la dimensión trascendente de la historia o nuestra fe está atada a las realidades que podemos comprobar?
  • ¿Tratamos de descubrir la dimensión trascendente de los acontecimientos?

 

REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

 

Te doy gracias, Señor, por tu amor y tu fidelidad

 

ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES

Vicaría de Pastoral

 

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Te seguiré adonde vayas

¡Amor y paz!

 

Los invito, hermanos, a leer y meditar la Palabra de Dios, en este miércoles de la 26ª semana del Tiempo Ordinario, ciclo C.

 

Dios nos bendice...

 

PRIMERA LECTURA

 

Lectura del libro de Job   9, 1-12. 14-16

 

Job respondió a sus amigos, diciendo:

Sí, yo sé muy bien que es así: ¿cómo un mortal podría tener razón contra Dios? Si alguien quisiera disputar con él, no podría responderle ni una vez entre mil. Su corazón es sabio, su fuerza invencible: ¿quién le hizo frente y se puso a salvo?

El arranca las montañas sin que ellas lo sepan y las da vuelta con su furor. El remueve la tierra de su sitio y se estremecen sus columnas. El manda al sol que deje de brillar y pone un sello sobre las estrellas. El solo extiende los cielos y camina sobre las crestas del mar. El crea la Osa Mayor y el Orión, las Pléyades y las Constelaciones del sur. El hace cosas grandes e inescrutables, maravillas que no se pueden enumerar.

El pasa junto a mí, y yo no lo veo; sigue de largo, y no lo percibo. Si arrebata una presa, ¿quién se lo impedirá o quién le preguntará qué es lo que hace?

¡Cuánto menos podría replicarle yo y aducir mis argumentos frente a él! Aún teniendo razón, no podría responder y debería implorar al que me acusa. Aunque lo llamara y él me respondiera, no creo que llegue a escucharme.

 

Palabra de Dios.

 

SALMO         

 

Sal 87, 10b-11. 12-13. 14-15 (R.: 3a)

 

R.        Señor, que mi plegaria llegue a tu presencia.

 

Yo te invoco, Señor, todo el día,

con las manos tendidas hacia ti.

¿Acaso haces prodigios por los muertos,

o se alzan los difuntos para darte gracias?  R.

 

¿Se proclama tu amor en el sepulcro,

o tu fidelidad en el reino de la muerte?

¿Se anuncian tus maravillas en las tinieblas,

o tu justicia en la tierra del olvido?  R.

 

Yo invoco tu ayuda, Señor,

desde temprano te llega mi plegaria:

¿Por qué me rechazas, Señor?

¿Por qué me ocultas tu rostro?  R.

 

EVANGELIO

 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas   9, 57-62

 

Mientras Jesús y sus discípulos iban caminando, alguien le dijo a Jesús: «¡Te seguiré adonde vayas!»

Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.»

Y dijo a otro: «Sígueme.» El respondió: «Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre.» Pero Jesús le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios.»

Otro le dijo: «Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos.» Jesús le respondió: «El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios.»

 

Palabra del Señor.

 

PARA REFLEXIONAR

  • Job y sus amigos buscan respuesta a la pregunta sobre el mal que agobia a los inocentes, y no la encuentran.
  • Job no se atreve a litigar contra Dios, se aferra, tenazmente a la certeza de que Dios es «sabio», es «inteligente», es «bueno», es «poderoso» y ha dado muchas pruebas en su creación maravillosa.
  • Frente al mal, Job no acaba de recibir respuesta y sus amigos en lugar de ayudarlo meten cizaña en su corazón.
  • A Dios, no se le piden cuentas, ni se le reclama por lo que está haciendo; esta es la verdad esencial que Job mantendrá.

***

  • Jesús en el camino hacia Jerusalén, donde va al encuentro con su destino, establece criterios para aquellos que quieren ser sus discípulos. Con mucha claridad muestra lo que significa renunciar a sí mismo, tomar la cruz y seguirlo.
  • En territorio samaritano se presentan a Jesús tres candidatos al discipulado y a la misión. El primer y el tercer candidato se presentan espontáneamente a Jesús mientras que el segundo es llamado directamente. El evangelio nos coloca frente a tres actitudes. Las respuestas que encontramos no debemos tomarlas al pie de la letra, sino como una manera expresiva de acentuar la radicalidad del seguimiento que pide Jesús, y su urgencia, porque hay mucho trabajo y no nos podemos entretener en cosas secundarias.
  • La existencia de Jesús se tipifica en forma de camino, por lo tanto la de sus discípulos tendrá que aparecer como seguimiento. Frente a aquéllos que quieran seguirlo, poniéndole condiciones, Jesús exige renuncia e incondicionalidad confiada en las manos del Padre.
  • Enterrar a los familiares muertos era una grave obligación del cuarto mandamiento para los contemporáneos de Jesús. A pesar de todo seguir a Jesús y el servicio al Reino está sobre todo, aún sobre los preceptos de la antigua Alianza. La cercanía del Reino exige la superación de todos los deberes, aun los más sagrados. El que deja que los muertos entierren a sus muertos nos transmite que el amor de Dios desborda todas las posibilidades humanas del amor. Sólo así, desde el desprendimiento y la entrega por el reino, todo amor humano  llega a su máxima plenitud.
  • Del mismo modo, el que toma el arado sin mirar atrás, marca la decisión total y definitiva. Para seguir a Jesús, no se puede apartar la mirada de la meta del reino, que se ha iniciado. No valen para el Reino los que dan importancia a lo que dejan. Solamente valen aquéllos que aceptan su destino de servicio y de entrega.
  • Seguir a Jesús exige el «en seguida» y el «totalmente». El Reino de Jesús no es una mezcla entre el sí y el no; por eso lo recibe el que se arriesga.
  • Jesús convoca a todos los hombres, invitándonos a construir el Reino. Esto implica: abandono del pasado para dar paso a la novedad del evangelio, pasión por el presente vivido en la entrega y la generosidad, mirada puesta en el futuro, sostenidos por la esperanza en un Dios que no defrauda.

 

PARA DISCERNIR

  • ¿Acepto las condiciones de Jesús para seguirlo?
  • ¿Cuáles son mis excusas?
  • ¿Siento pasión por el reino?

 

REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

 

Te seguiré adonde vayas

 

ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES

Vicaría de Pastoral