miércoles, 22 de mayo de 2019

“Pidan lo que quieran y lo obtendrán”


¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio, en este miércoles de la 5a semana de Pascua, ciclo C.

Dios nos bendice...

Miércoles de la V Semana de Pascua

Invocamos al Espíritu Santo

Espíritu Santo ven a estos momentos donde nos disponemos de corazón y mente para escuchar el mensaje de Dios y ponerlo en acción en nuestra vida.
Amén

Evangelio según Juan 15, 1-8

Jesús dijo a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador.
El corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía.
Ustedes ya están limpios por la palabra que yo les anuncié.
Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer.
Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde.
Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán.
La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.»

Palabra del Señor

Lectura, ¿Qué dice el texto?

Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán.
La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.

Siguiendo este texto, ¿Cuáles son las palabras o frases o actitudes que atraen tu atención, tu interés?

Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?

“Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán”. Esta parte del texto es como una fórmula matemática, entonces: (permanecer en el Señor + sus palabras permanecen en nosotros = vida feliz), ¿Cómo puedo permanecer en el Señor?, ¿Cómo puedo dejar que las palabras del Señor permanezcan en mi?, ¿Creo que si verdaderamente hago esto que el Señor me dice, puedo pedir y obtener lo que quiera?. La gloria de Dios la obtenemos desde ahora mismo, todo depende de las acciones y actitudes que tengamos ante nuestros hermanos, nuestros semejantes, ¿Deseo glorificar, reconocer al Señor?, ¿Mis acciones y actitudes que tipo de resultado o fruto dan?

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu meditación, tu reflexión personal?

Oración, ¿Qué le decimos a Dios?

Señor realmente deseo permanecer en ti, quiero escuchar tus palabras, tus mensajes y dejar que entren en mi corazón, en mi cuerpo, en mi mente, en mi alma y en mi espíritu, que verdaderamente se note que permanezco en ti con mis acciones, con mis actitudes, dando mi mejor esfuerzo y voluntad para lograr que mucha gente también permanezcan en ti, quiero glorificarte porque tu amor es único.

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu oración personal?

Cada uno pone sus intenciones.
Amén.

Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?

“Pidan lo que quieran y lo obtendrán”
(Repetimos)
“Pidan lo que quieran y lo obtendrán”
“Pidan lo que quieran y lo obtendrán”

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la palabra o frase o párrafo o actitud que te ayuda a recordar este texto?

Acción, ¿A qué me comprometo con Dios?

  1. Hagamos las acciones y actitudes adecuadas para poder pedir lo que queramos y obtenerlo.
  2. Escuchemos al Señor y pongamos en acción sus Palabras y el reconocerá nuestro esfuerzo.
  3. Glorifiquemos, reconozcamos al Señor comprometiéndonos a dar frutos para su Reino.

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la acción concreta que te invita a realizar?

Fundación Ramón Pané

martes, 21 de mayo de 2019

“¡No se inquieten ni teman!”


¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este martes de la 5a semana de Pascua, Ciclo C.

Dios nos bendice...

Martes de la V Semana de Pascua

 Invocamos al Espíritu Santo

Espíritu Santo ven a estos momentos donde nos disponemos de corazón y mente para escuchar el mensaje de Dios y ponerlo en acción en nuestra vida. Amén

Evangelio según Juan 14, 27-31a

Jesús dijo a sus discípulos:
«Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡ No se inquieten ni teman !
Me han oído decir: ‘Me voy y volveré a ustedes’. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo.
Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean.
Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.»

Palabra del Señor

 Lectura, ¿Qué dice el texto?

Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡ No se inquieten ni teman !

Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.

Siguiendo este texto, ¿Cuáles son las palabras o frases o actitudes que atraen tu atención, tu interés?

Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?

En el mensaje del Papa Francisco del Domingo de la Divina Misericordia decía: “Esta paz es fruto de la victoria del amor de Dios sobre el mal, es el fruto del perdón. Y es precisamente así: la verdadera paz, esa paz profunda, viene de hacer la experiencia de la misericordia de Dios”. Ya que esa paz ha triunfado sobre el mal, sobre el príncipe de este mundo, no nos inquietemos, ni temamos; ya el Señor nos ha dicho todo, nos ha preparado para estar atentos y defendernos del mal; esta expresión no sólo es propia para el sino que nosotros también debemos hacerla propia “él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado”, porque lo hemos recibido, lo hemos aceptado como nuestro “Salvador”. Comprendo que el perdón es uno de los caminos para recibir la paz del Señor, ¿Soy capaz de perdonar desde lo más profundo del corazón, entregado al Señor y con verdadero amor?, ¿Perdonando y siendo misericordioso y dando amor es como podemos vencer al mal?, el perdón, la misericordia y el amor son los instrumentos que me ayudan a defenderme del mal, ¿Los utilizo para no inquietarme y no temer?, ¿Porque también nosotros debemos apropiarnos de estas palabras del Señor “él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado?, ¿Por el amor, por la obediencia?

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu meditación, tu reflexión personal?

Oración, ¿Qué le decimos a Dios?

Quiero recibir la paz como tú la das mi Señor, profunda, llena de perdón, de misericordia y sobre todo de amor. Tú viniste a nuestro mundo a enseñarnos a cómo actuar, a como obedecerte y amarte porque así no tendremos inquietudes, ni temores, y el mal no tendrá el poder absoluto sobre nosotros. Confieso que te recibo como mi único Salvador y camino que me ha de llevar al Reino de los Cielos.

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu oración personal?

Cada uno pone sus intenciones.
Amén.

Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?

“¡No se inquieten ni teman!”
(Repetimos)
“¡No se inquieten ni teman!”
“¡No se inquieten ni teman!”

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la palabra o frase o párrafo o actitud que te ayuda a recordar este texto?

Acción, ¿A que me comprometo con Dios?

  1. Reconocer al perdón, la misericordia y al amor como instrumentos que nos ayudarán en nuestra vida a recibir la paz como el Señor la da.

  1. Si amo y obedezco al Señor, mis inquietudes y temores serán débiles y no me gobernaran por siempre.

Fundación Ramón Pané