miércoles, 5 de octubre de 2022

Señor, enséñanos a orar

¡Amor y paz!

 

Los invito, hermanos, a leer y meditar la Palabra de Dios, en este XXVII Miércoles del Tiempo Ordinario, ciclo C.

 

Dios nos bendice...

 

PRIMERA LECTURA    

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo

a los cristianos de Galacia 2, 1-3. 6-14

 

Hermanos:

Al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo a Tito. Lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el Evangelio que predico entre los paganos, en particular a los dirigentes para asegurarme que no corría o no había corrido en vano.

Al contrario, aceptaron que me había sido confiado el anuncio del Evangelio a los paganos, así como fue confiado a Pedro el anuncio a los judíos. Porque el que constituyó a Pedro Apóstol de los judíos, me hizo también a mí Apóstol de los paganos. Por eso, Santiago, Cefas y Juan -considerados como columnas de la Iglesia- reconociendo el don que me había sido acordado, nos estrecharon la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión, para que nosotros nos encargáramos de los paganos y ellos de los judíos. Solamente nos recomendaron que nos acordáramos de los pobres, lo que siempre he tratado de hacer.

Pero cuando Cefas llegó a Antioquía, yo le hice frente porque su conducta era reprensible. En efecto, antes que llegaran algunos enviados de Santiago, él comía con los paganos, pero cuando estos llegaron, se alejó de ellos y permanecía apartado, por temor a los partidarios de la circuncisión. Los demás judíos lo imitaron, y hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por su simulación. Cuando yo vi que no procedían rectamente, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas delante de todos: «Si tú, que eres judío, vives como los paganos y no como los judíos, ¿por qué obligas a los paganos a que vivan como los judíos?»

 

Palabra de Dios.

 

SALMO         

 

Sal 116, 1. 2 (R.: Mc 16, 15)

 

R.        Vayan por el mundo, anuncien la Buena Noticia.

            ¡Alaben al Señor, todas las naciones,

            glorifíquenlo, todos los pueblos!  R.

            Porque es inquebrantable su amor por nosotros,

            y su fidelidad permanece para siempre.  R.

 

EVANGELIO

 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas   11, 1-4

 

Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.»

El les dijo entonces: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación.»

 

Palabra del Señor.

 

PARA REFLEXIONAR

  • Pablo se muestra intransigente cuando le quieren quitar su título de apóstol, y mantiene con firmeza que su misión es un servicio de Iglesia que no puede cumplir sino en unión con los que en la Iglesia han recibido una misión igual.
  • Le interesa que «su» evangelio sea verificado por los hermanos de Jerusalén, que es la Iglesia-madre. De no ser así, dice «habría corrido en vano».
  • En el Concilio de Jerusalén, se había tomado la decisión de abrir la Iglesia a los gentiles y de no imponerles las prescripciones de la Ley de Moisés. Pero, en la práctica, los cristianos procedentes del judaísmo conservaban ciertas costumbres de su pasado judío. Pedro, a pesar de la decisión del Concilio teme «lo que dirán».
  • Aquí Pablo relata el famoso «episodio de Antioquía», en que tuvo que enfrentarse nada menos que a Pedro, que había aceptado un estilo más abierto y universal que en Jerusalén, aceptando comer con judíos procedentes del paganismo pero que, al llegar «ciertos individuos» de Jerusalén, cambia de conducta y evita juntarse con los paganos convertidos. Para Pablo esto era una «simulación» que «no cuadraba con la verdad del evangelio», y se lamenta de que Pedro arrastrara con su ejemplo a Bernabé y a otros. Pedro con humildad acepta ser interpelado por Pablo.

***

  • Jesús aparece orando «en cierto lugar». Jesús ora porque necesita ir a la raíz de su experiencia filial, porque necesita respirar el cariño de su Abbá. Y, desde esa raíz se encuentra con todo y con todos. Su acción despierta un deseo en los discípulos: «Señor, enséñanos a orar». Querían una fórmula. Jesús en cambio les ofrece la oportunidad de un diálogo, un lugar, una identidad, un estilo de vida. Querían aprender unas formas como las que Juan enseñó a sus discípulos. Jesús les presenta e inaugura una forma de orar inaudita.
  • La oración judía oficial se realizaba en el templo; Jesús convierte el sitio donde se encuentra en “lugar, nuevo templo” posible, para la oración y el encuentro con Dios. Y por primera vez, ante la sorpresa de sus discípulos, hay quien se dirige a Dios con confianza filial: “Abba”. La oración de Jesús, manda al piso cualquier barrera que se pueda interponer ante la presencia de Dios. No hay lejanía entre Dios y las personas, cada uno se puede dirigir a Él directamente sin necesidad de intermediarios.
  • Padre nuestro: con estas dos palabras nos lleva a penetrar en la intimidad divina y en un modo de ser frente a Dios. Al decir “Padre” llamo a Dios para que me engendre a su propia vida y al decir “nuestro” llamo, reúno y creo fraternidad entre todos los hombres.
  • Al decir “Padre nuestro”, unido a  la humanidad entera, me arrojo en los brazos de  un Dios que quiere ser totalmente Padre y le pido nos abra a su acción re-creadora. Me gozo porque vuelve a tomar incansablemente la obra ya comenzada de su creación, porque su paternidad es siempre actual, deliberada, querida y nos recrea, nos remodela, nos hace recobrar el verdadero lugar de nuestra existencia.
  • Al llamarlo Padre le pedimos para nosotros y para todos, que vivamos como hijos suyos, animados del amor de su Hijo. Para Lucas, rezar es un compromiso de vida, una manera de ser. Por eso la oración de Jesús es una acogida incondicional de la voluntad del Padre expresada en Lucas a través de cuatro peticiones esenciales: el reino, el pan, el perdón, la preservación en la tentación.
  • Clamamos para que el Reino de justicia e igualdad, se haga efectivo aquí y ahora. La realización del Reino de Dios, tiene como consecuencia la posibilidad de una vida digna, en que sea factible el acceso al alimento de todos los días; y dónde se pueda experimentar a Dios en el perdón de las deudas, propio del año de gracia. Permanecer en ese ámbito de la gracia es el don que imploramos de un Dios que no nos abandona a una prueba superior a nuestras fuerzas en nuestro trabajo por hacer presente el reino.

 

PARA DISCERNIR

  • ¿Cuáles son mis sentimientos cuándo oro con el Padre Nuestro?
  • ¿Confío plenamente en  mi Padre Dios como lo hacía Jesús?
  • ¿Llevo mi oración a  la vida y la vida a la oración?

 

REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

 

Venga tu Reino, Señor

 

ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES

Vicaría de Pastoral

 

 

martes, 4 de octubre de 2022

Invitación a escuchar la Palabra y a vivirla

¡Amor y paz!

 

Los invito, hermanos, a leer y meditar la Palabra de Dios, en este martes de la 27ª semana del Tiempo Ordinario, ciclo C.

 

Dios nos bendice...

 

PRIMERA LECTURA

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo

a los cristianos de Galacia 1, 13-14

 

Hermanos:

Seguramente ustedes oyeron hablar de mi conducta anterior en el Judaísmo: cómo perseguía con furor a la Iglesia de Dios y la arrasaba, y cómo aventajaba en el Judaísmo a muchos compatriotas de mi edad, en mi exceso de celo por las tradiciones paternas. Pero cuando Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por medio de su gracia, se complació en revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos, de inmediato, sin consultar a ningún hombre y sin subir a Jerusalén para ver a los que eran Apóstoles antes que yo, me fui a Arabia y después regresé a Damasco.

Tres años más tarde, fui desde allí a Jerusalén para visitar a Pedro, y estuve con él quince días. No vi a ningún otro Apóstol, sino solamente a Santiago, el hermano del Señor.

En esto que les escribo, Dios es testigo de que no miento. Después pasé a las regiones de Siria y Cilicia. Las Iglesias de Judea que creen en Cristo no me conocían personalmente, sino sólo por lo que habían oído decir de mí: «El que en otro tiempo nos perseguía, ahora anuncia la fe que antes quería destruir.» Y glorificaban a Dios a causa de mí.

 

Palabra de Dios

 

SALMO         

 

Sal 138, 1-3. 13-14b. 14c-15 (R.: 24b)

 

R.        Señor, llévame por el camino eterno.

 

Señor, tú me sondeas y me conoces

tú sabes si me siento o me levanto;

de lejos percibes lo que pienso,

te das cuenta si camino o si descanso,

y todos mis pasos te son familiares.  R.

 

Tú creaste mis entrañas,

me plasmaste en el seno de mi madre:

te doy gracias porque fui formado

de manera tan admirable.

¡Qué maravillosas son tus obras!  R.

 

Tú conocías hasta el fondo de mi alma

y nada de mi ser se te ocultaba,

cuando yo era formado en lo secreto,

cuando era tejido en lo profundo de la tierra.  R.

 

EVANGELIO

 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas   10, 38-42

 

Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra.

Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.»

Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, pocas cosas, o más bien, una sola es necesaria, María eligió la mejor parte, que no le será quitada.»

 

Palabra del Señor.

 

PARA REFLEXIONAR

  • Pablo, para defenderse de las alusiones infamantes de los judaizantes cree útil explicar los acontecimientos que han antecedido y continuado a su conversión. Si perseguía a la Iglesia de Dios tratando de destruirla, sobrepasando en el judaísmo a muchos compatriotas, y luego abandonó la «tradición» recibida en su juventud, fue debido a una llamada personal de Dios.
  • Fue Dios quien tuvo la iniciativa y lo separó «desde el seno de su madre», sin mérito alguno, sin hacer nada por su parte.
  • Era «perseguidor» pero Dios lo hizo «apóstol». Pablo se pone como ejemplo de cómo hay que pasar de lo antiguo a lo nuevo, de la ley a la gracia, sin dar pasos hacia atrás.
  • El encuentro con Jesús lo prepara para «anunciarlo a los gentiles». Pero antes siente la necesidad de subir a Jerusalén y conocer a Cefas. La «revelación» lo vincula inmediatamente a Jesús, pero también a todos los que han recibido el mismo don.
  • Pablo quiere subrayar la unidad de la «misión” quiere estar de acuerdo con el resto de la Iglesia, y en particular con la jerarquía de su tiempo, pero subraya con claridad que lo que enseña no lo ha recibido de los Doce, sino directamente «de Dios», no obstante es el mismo evangelio porque Dios no se contradice.

***

  • Jesús sigue su camino y hace un alto poco antes de llegar a Jerusalén. El evangelio nos presenta la conocida escena en la casa de Betania, donde Marta y María, sus amigos de siempre lo reciben.
  • Como suele ocurrir en muchas casas, la demasiada preocupación por los preparativos para recibir bien a los invitados hace que se pase por alto lo esencial: el visitante. Todo tiene que estar bien preparado para que no pase nada nuevo e inesperado.
  • Sin embargo María ha elegido “la mejor parte”: escucha al Señor mientras que Marta; está “atareada en muchos quehaceres”. La historia se estropea cuando Marta trata de apartar a María de la tarea de escucha y de adoración que había elegido. Eso es lo que le reprocha Jesús, y no su deseo de servirlo. Jesús la invita a llegar hasta el fondo de su servicio, a encontrase con la raíz y no quedarse en lo superficial.
  • Marta y María aparecen como las dos formas de escuchar la Palabra, dos formas que no se niegan sino que son complementarias entre sí. La mejor parte consiste saber adorar a Dios, lo mismo en el templo que  en la vida.
  • María saborea las palabras de Jesús que quedarán grabadas en lo más íntimo de su corazón y serán una fuente de seguridad gozosa que más allá de las evidencias de la muerte, la harán capaz de descubrir la novedad de la Pascua. La misma que ahora contempla a Jesús, es la que correrá hasta el sepulcro cuando esté apagada la esperanza de los hombres.
  • Como Iglesia, para cumplir verdaderamente nuestra misión, necesitamos pasar primero por el discipulado «a los pies del Señor». De este modo, nuestra acción en el mundo no será únicamente un conjunto de actividades en favor de un proyecto, sino una forma de hacer crecer la presencia de Dios, su Reino, entre los hombres. Y para esto, necesitamos de la palabra del Maestro, que nos guíe,  ilumine y revele “el quehacer necesario e importante” en cada momento.
  • “Dichosos los de escucha atenta y acción vigorosa, los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica”.

 

PARA DISCERNIR

  • ¿Qué es lo necesario para ser discípulo, según Jesús?
  • ¿Qué privilegio en mi vida de fe: la acción o la escucha?
  • ¿Qué espacio de nuestra vida dedicamos a la escucha de la Palabra?
  • ¿Qué lugar le doy a la acción?

 

REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

 

Quiero escucharte, Señor

 

ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES

Vicaría de Pastoral