sábado, 16 de mayo de 2020

Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes


¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio, en este sábado de la 5ª semana de Pascua, ciclo A.

Dios nos bendice...

Lectio Divina: Juan 15,18-21

Lectio
Sábado, 16 de mayo de 2020
Tiempo de Pascua
 
1) Oración inicial

Señor, Dios todopoderoso, que por las aguas del bautismo nos has engendrado a la vida eterna; ya que has querido hacernos capaces de la vida inmortal, no nos niegues ahora tu ayuda para conseguir los bienes eternos. Por nuestro Señor. 

2) Lectura

Del Evangelio según Juan 15,18-21

Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Su fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. 

3) Reflexión

• Juan 15,18-19: El odio del mundo."Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros”. El cristiano que sigue a Jesús está llamado a vivir al revés de la sociedad. En un mundo organizado desde intereses egoístas de personas y grupos, quien procura vivir e irradiar el amor será crucificado. Este fue el destino de Jesús. Por esto, cuando un cristiano o una cristiana es muy elogiado/a por los poderes de este mundo y es exaltado/a como modelo para todos por los medios de comunicación, conviene desconfiar siempre un poco. “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo”. Fue la elección de Jesús lo que nos separó. Y basándonos en esta elección o vocación gratuita de Jesús tenemos la fuerza para aguantar la persecución y la calumnia y podremos tener la alegría en medio de las dificultades.

• Juan 15,20: El siervo no es más que su señor. “El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi palabra, también la vuestra guardarán”. Jesús había insistido en este punto en el lavatorio de los pies (Jn 13,16) y en el discurso de la Misión (Mt 10,24-25). Y esta identificación con Jesús, a lo largo de los siglos, dio mucha fuerza a las personas para seguir su camino y fue fuente de experiencia mística para muchos santos y santas mártires.

• Juan 15,21: Persecución por causa de Jesús. “Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.” La insistencia repetida de los evangelios en recordar las palabras de Jesús que pueden ayudar a las comunidades a entender el porqué de las crisis y de las persecuciones, es una señal evidente de que nuestros hermanos y hermanas de las primeras comunidades no tuvieron una vida fácil. Desde la persecución de Nerón en el 64 después de Cristo hasta el final del siglo primero, vivieron en el temor de ser perseguidos, acusados, encarcelados y de morir en cualquier momento. La fuerza que los sostenía era la certeza de que Jesús estaba en medio de ellos. 

4) Para la reflexión personal

• Jesús se dirige a mí y me dice: Si fueras del mundo, el mundo amaría lo suyo. ¿Cómo aplico esto a mi vida?
 
• Dentro de mí hay dos tendencias: el mundo y el evangelio. ¿Cuál de las dos domina? 

5) Oración final
Pues bueno es el Señor y eterno su amor,
su lealtad perdura de edad en edad. (Sal 100,5)

Orden de los Carmelitas

viernes, 15 de mayo de 2020

Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos


¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio, a la manera de la lectio divina, en este viernes de la 5ª semana de Pascua, ciclo A.

Dios nos bendice...

Lectio Divina: Juan 15,12-17

Lectio
Viernes, 15 de mayo de 2020
Tiempo de Pascua

1) Oración inicial

Señor Dios todopoderoso, que, sin mérito alguno de nuestra parte, nos has hecho pasar de la muerte a la vida y de la tristeza al gozo; no pongas fin a tus dones, ni ceses de realizar tus maravillas en nosotros, y concede a quienes ya hemos sido justificados por la fe la fuerza necesaria para perseverar siempre en ella. Por nuestro Señor.

2) Lectura

Del santo Evangelio según Juan 15,12-17
 
Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.

3) Reflexión

• El evangelio Juan 15,12-17 ya ha sido meditado hace pocos días (..... o será retomado dentro de algún día). Vamos a retomar algunos puntos de aquel día.

• Juan 15,12-13: Amar a los hermanos como él nos amó. El mandamiento de Jesús es uno solo: "¡amarnos unos a otros como él nos amó!" (Jn 15,12). Jesús supera el Antiguo Testamento. El criterio antiguo era: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Lb. 18,19). El nuevo criterio es: "Amaros unos a otros como yo os he amado". Aquí él dice aquella frase que seguimos cantando hasta hoy: "¡No hay prueba de mayor amor que dar la vida para los hermanos!"

• Juan 15,14-15: Amigos y no siervos. "Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando", a saber, la práctica del amor hasta el don total de sí! En seguida, Jesús coloca un ideal altísimo para la vida de los discípulos. Dice: “No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer”. Jesús no tenía más secretos para sus discípulos. Todo lo que oye del Padre nos lo cuenta. Este es el ideal bonito de la vida en comunidad: llegar a una total transparencia, hasta el punto de no tener secretos entre nosotros y poder confiar totalmente el uno en el otro, poder compartir la experiencia que tenemos de Dios y de la vida y, así, enriquecernos mutuamente. Los primeros cristianos podrán realizar este ideal durante unos años. "Eran un solo corazón y una sola alma" (He 4,32; 1,14; 2,42.46).

• Juan 15,16-17: Fue Jesús el que nos escogió. No fuimos nosotros quienes elegimos a Jesús. Fue él quien nos encontró, nos llamó y nos dio la misión de ir y dar fruto, un fruto que permanezca. Nosotros le necesitamos a él, pero también él nos necesita a nosotros para poder seguir haciendo hoy lo que hizo para la gente de Galilea. La última recomendación: "¡Esto os mando: que os améis unos a otros!"

4) Para la reflexión personal

• Amar al prójimo como Jesús nos amó. Este es el ideal de cada cristiano. ¿Cómo lo estoy viviendo?
• Todo lo que oí de mi Padre os lo he contado. Este es el ideal de la comunidad: llegar a una transparencia total. ¿Cómo lo vivo en mi comunidad?

5) Oración final

A punto está mi corazón, oh Dios,
mi corazón está a punto;
voy a cantar, a tañer,
¡gloria mía, despierta!,
¡despertad, arpa y cítara!,
¡a la aurora despertaré! (Sal 57,8-9)

Orden de los Carmelitas