martes, 14 de noviembre de 2017

Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer 

¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar la Palabra de Dios y el comentario, en este martes 32ª semana del Tiempo Ordinario.

Dios nos bendice...

Primera lectura

Lectura del libro de la Sabiduría (2,23–3,9):

Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen de su propio ser; pero la muerte entró en el mundo por la envidia del diablo, y los de su partido pasarán por ella. En cambio, la vida de los justos está en manos de Dios, y no los tocará el tormento. La gente insensata pensaba que morían, consideraba su tránsito como una desgracia, y su partida de entre nosotros como una destrucción; pero ellos están en paz. La gente pensaba que cumplían una pena, pero ellos esperaban de lleno la inmortalidad; sufrieron pequeños castigos, recibirán grandes favores, porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí; los probó como oro en crisol, los recibió como sacrificio de holocausto; a la hora de la cuenta resplandecerán como chispas que prenden por un cañaveral; gobernarán naciones, someterán pueblos, y el Señor reinará sobre ellos eternamente. Los que confían en él comprenderán la verdad, los fieles a su amor seguirán a su lado; porque quiere a sus devotos, se apiada de ellos y mira por sus elegidos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 33,2-3.16-17.18-19

R/.
 Bendigo al Señor en todo momento

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R/.

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,7-10):

En aquel tiempo, dijo el Señor: «Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa" ¿No le diréis: "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú" ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer."»

Palabra del Señor

Comentario


1.1 La primera lectura es un canto a la vida. Un canto recio, casi altanero; es una proclama firme de frente contra la muerte, y contra aquel que la entró al mundo.

1.2 Recordemos que los ateos, que por los alrededores del mundo sajón prefieren denominarse "humanistas", miran la muerte como el desenlace "natural" de la vida. De ahí a decir que la vida desemboca en la muerte o que la vida es para la muerte ya no falta mucho.

1.3 Estas reflexiones las tengo frescas porque acabo de encontrarme con un libro que se llama precisamente "Funerales sin Dios". Y es interesante ver adónde conduce la postura de una "vida para la muerte". Por lo pronto, sale de nuevo a flote la ideología pro-suicidio, no como primera opción pero sí como alternativa "respetable". El razonamiento de Séneca, que de hecho se suicidó: "Si escojo el barco en que viajo y la casa en que vivo, también escogeré la muerte con la que dejaré esta vida".

1.4 Nuestra fe es distinta. Se trate de una muerte serena o violenta, con mucho o con poco dolor, siempre tiene una huella de ofensa al plan de Dios, y debe ser vencida, incluso cuando parece vencer ella misma, es decir, cuando logra aplastar al pequeño, al inocente, al santo.

1.5 Y si esto era claro ya en tiempos de la redacción del libro de la sabiduría, mucho más para nosotros, los cristianos, que hemos visto a Cristo derrotar a la muerte y ofrecer una vida que no se humilla ante los horrores del sepulcro.

2. Vivir con Humildad

2.1 Después de subrayar la grandeza de nuestra vida cristiana, no debemos, sin embargo olvidar que la grandeza, en cristiano, lleva siempre ese sello de humildad y de sensatez que nos ha recordado el evangelio de hoy.

2.2 Las palabras de Cristo querían educar en esa sencillez de alma, pero también querían marcar una clara diferencia con todas las otras escuelas y grupos de la época. Era el caso, en efecto, que tanto fariseos como saduceos, tanto escribas como herodianos, tenían un gran denominador común: la búsqueda de una "paga". Ya se tratara del reconocimiento de los demás, la influencia en el poder, la riqueza o la vanidad, todos buscaban ser recompensados. Por eso vemos que en otros pasajes, como por ejemplo en el Sermón de la Montaña, Cristo habla de eso de "ya tener su paga".

2.3 Cristo quiere discípulos que sean diferentes. Gente que trabaje con la alegría de hacer lo que hace y con la motivación de cumplir la voluntad del Padre Amoroso y muy Amado. Este tipo de gente, esta nueva raza de discípulos, tendrá una libertad inmensa, porque el que espera una paga, depende de una paga y es manipulable y esclavizable a través de esa paga.
2.4 Por el contrario, el humilde y sensato, el que sabe de quién espera y qué espera, el que es, en suma, verdadero discípulo y apóstol, es escandalosamente libre: ¿quién podrá esclavizarlo? Ya tiene a Dios por Señor, ¿quién podrá decir que le domina?

http://fraynelson.com/homilias.html. 



lunes, 13 de noviembre de 2017

Señor, nosotros creemos, pero auméntanos la fe

¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar la Palabra de Dios y el comentario, en este lunes de la 32ª semana del Tiempo Ordinario.
Dios nos bendice...

Primera lectura

Comienzo del libro de la Sabiduría (1,1-7):

Amad la justicia, los que regís la tierra, pensad correctamente del Señor y buscadlo con corazón entero. Lo encuentran los que no exigen pruebas, y se revela a los que no desconfían. Los razonamientos retorcidos alejan de Dios, y su poder, sometido a prueba, pone en evidencia a los necios. La sabiduría no entra en alma de mala ley ni habita en cuerpo deudor del pecado. El espíritu educador y santo rehúye la estratagema, levanta el campo ante los razonamientos sin sentido y se rinde ante el asalto de la injusticia. La sabiduría es un espíritu amigo de los hombres que no deja impune al deslenguado; Dios penetra sus entrañas, vigila puntualmente su corazón y escucha lo que dice su lengua. Porque el espíritu del Señor llena la tierra y, como da consistencia al universo, no ignora ningún sonido.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 138,1-3a.3b-6.7-8.9-10

R/.
 Guíame, Señor, por el camino eterno

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso. R/.

Todas mis sendas te son familiares.
No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco. R/.

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. R/.

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,1-6):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: "Lo siento", lo perdonarás.»
Los apóstoles le pidieron al Señor: «Auméntanos la fe.»
El Señor contestó: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería.»

Palabra del Señor

Comentario

¡Auméntanos la fe! ¡Auméntamela, Señor! Buena falta nos hace, para afrontar los problemas de cada día. Sobre todo, en las comunidades. Donde la suma de personalidades a veces genera conflictos. En nuestra vida hay muchas ocasiones en las que nos sentimos indignados. Y muchas veces nos parece que no podemos hacer nada, que debe de ser así.

“Vamos tirando”, y creemos que, hagamos lo que hagamos, el mundo no va a cambiar.

No sé si ésta es la postura correcta para un cristiano. Es verdad que, en nuestro camino, habrá problemas y dificultades. -pero también tenemos la fe, no solo para los buenos momentos, sino, sobre todo, para los malos. Y siempre con un corazón de madre, sintiendo que el otro puede cambiar, “arrepentirse”, como dic e el Evangelio hoy. Así es como nuestra fe, incluso si es pequeña, puede hacer milagros.

Si creemos, confiamos en Dios. Y Dios confía en nosotros, en cada uno de nosotros. Dios, Padre Bueno, nos recuerda que, si nuestra fe no es tan grande que nos permita vivir así, tenemos que pedirle que nos la aumente. Con el perdón, demostramos el respeto al otro y la conciencia de no ser mejores que nadie (todos comentemos errores, y todos tenemos que pedir perdón).

Además, el Señor nos dice que somos responsables no solo de nosotros mismos. Alrededor nuestro hay una zona de influencia, e influimos en el bien que allí se hace, como en el mal. Nadie está solo, nadie vive aislado. ¿Cómo son mis relaciones? ¿Soy consciente de que lo que para mí es normal, para otros puede ser un escándalo? ¿Tengo en cuenta la variedad de mentalidades, de educación de experiencias vividas? Respetar a los demás, saber perdonar, no convertirnos en obstáculos para los demás con nuestras actitudes y con nuestras palabras, son medios que tenemos para llegar a ser semejantes a Dios. Todo por la fe. Lo imposible se vuelve posible.

Alejando Carbajo, cmf