sábado, 10 de julio de 2010

«¡No tengan miedo!»

¡Amor y paz!

Después de que Jesús escoge a los doce y los envía a proclamar el Reino de Dios, el Evangelio de Mateo presenta una serie de orientaciones que ayuden a los discípulos en su actividad pastoral (vv. 5-25). Una segunda parte de estas instrucciones es la advertencia contra los peligros y persecuciones que tienen que afrontar, donde no hay cabida para el miedo y la cobardía (v.26).

Gritar a los cuatro vientos la misión que les ha sido encomendada. El mensaje revelado a unos pocos "escogidos", debía ser pregonado a todo el mundo (v.27).

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este Sábado de la XIV Semana del Tiempo Ordinario.

Dios lo bendiga…

Evangelio según San Mateo 10,24-33.

El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño. Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa! No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas. No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena. ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo. Ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros. Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres.

Comentario

a) Sigue el sermón misionero de Jesús a sus apóstoles, en el que les da oportunos avisos para su trabajo de evangelizadores.

Insiste de nuevo en el anuncio de las persecuciones. Esta vez la comparación es del mundo de la enseñanza: si a Jesús, el Maestro, le habían calumniado y tramaban su muerte, lo mismo pueden esperar sus discípulos.

Pero no tienen que dejarse acobardar:

- «nada hay escondido que no llegue a saberse»: el tiempo dará la razón a los que la tienen;

- todos estamos en las manos de Dios: si él se cuida hasta de los gorriones del campo, cuánto
más de sus fieles;

- y el mismo Jesús saldrá en ayuda de los suyos: «si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo».

b) «No tengáis miedo». Es la frase que más se repite en el pasaje de hoy.

Jesús avisó muchas veces a los suyos de que iban a tener dificultades en su misión. No les prometió éxitos fáciles o que iban a ser bien recibidos en todas partes. Al contrario, les dijo -nos dijo- que el discípulo no será más que el maestro. Y el Maestro había sido calumniado, perseguido, condenado a la cruz.

Pero este anuncio va unido a otro muy insistente: la confianza. «No tengáis miedo». No es el éxito inmediato delante de los hombres lo que cuenta. Sino el éxito de nuestra misión a los ojos de Dios, que ve, no sólo las apariencias, sino lo interior y el esfuerzo que hemos hecho. Si nos sentimos hijos de ese Padre, y hermanos y testigos de Jesús, nada ni nadie podrá contra nosotros, ni siquiera las persecuciones y la muerte.

El ejemplo lo tenemos en el mismo Jesús, que fue objeto de contradicciones y acabó en la cruz. Pero nunca cedió, no se desanimó y siguió haciendo oír su voz profética, anunciando y denunciando, a pesar de que sabía que incomodaba a los poderosos. Y salvó a la humanidad y fue elevado a la gloria de la resurrección.

Las pruebas y las dificultades de la vida -las que nacen dentro de nosotros mismos, o en el seno de la comunidad o fuera de ella- no nos deben extrañar ni asustar. La comunidad de Jesús lleva un mensaje que, a veces, choca contra los intereses y los valores que promueve este mundo. Nos pueden perseguir, pero la fuerza del Espíritu de Dios nos asiste en todo momento. No nos cansemos, ni nos avergoncemos de dar testimonio de Cristo, y sigamos anunciando a plena luz, a los cercanos y a los lejanos, la buena noticia de la salvación que Dios nos ofrece.

J. ALDAZABAL
ENSÉÑAME TUS CAMINOS 5
Tiempo Ordinario. Semanas 10-21
Barcelona 1997. Págs. 134-138
www.mercaba.org

viernes, 9 de julio de 2010

«El que persevere hasta el final, se salvará»

¡Amor y paz!

Los predicadores del Evangelio, deben esperar para ellos la misma suerte de su Señor. Las palabras son contundentes al señalar lo que vendrá: ‘Lobos’, ‘entrega’, ‘azotes’, ‘conducidos ante gobernadores y reyes’, ‘entregados a la muerte’, ‘serán odiados’, ‘perseguidos’...

Ante los anuncios, Jesús aconseja: ‘prudencia’, ‘sencillez’, ‘testimonio’, ‘no preocuparse’, ‘perseverancia’, e incluso ‘huir’. Y algo clave: los misioneros tienen garantizada la presencia del ‘Espíritu del Padre’ que hablará por ellos en el juicio.

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este Viernes de la XIV Semana del Tiempo Ordinario.

Dios los bendiga…

Evangelio según San Mateo 10,16-23.

Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas. Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes. El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre.

Comentario

Es clara la suerte que deben correr los enviados en su nueva misión (vv. 21-23). Estén atentos, los hombres los perseguirán por mi causa, dice Jesús. Por eso, en el momento de la predicación es cuando recibirán el don del Espíritu que hablará por ellos para dar testimonio de sus palabras. De esta manera, es predecible el conflicto que conlleva pretender instaurar el orden nuevo de cosas en contra de las viejas instituciones de Israel, que no se quedarán quietas, sino que se enfrentarán a la novedosa propuesta del Reino de Dios. El seguimiento de Jesús es ruptura (división) con el orden antiguo, viciado y desviado del proyecto de Yahveh

Esta nueva propuesta, lanzada contra toda desesperanza, es inminente como realización en la mente de Jesús, quien está seguro que será tangible durante su existencia terrena, indicando el fin del tiempo de la ley y de la institución que representa: el templo, símbolo de todas las estructuras que manejan ventajosamente el poder en la nación; y el cumplimiento de la era escatológica en que Dios renacerá por su Mesías.

Latinoamérica se constituye como lugar propicio para leer el evangelio y retomar la práctica liberadora de Jesús por la defensa de la vida. La cruda realidad de marginalidad de nuestros pueblos nos exige anunciar proféticamente el Reino de Dios, rescatando a tantos hombres y mujeres que viven en la miseria y la indignidad; encadenados a estructuras sociales y económicas que generan la miseria de nuestros pueblos que se debaten entre la vida y la muerte. Estamos llamados a ponernos en camino en medio de las amenazas, persecuciones y el temor por perder la propia vida, a anunciar el Reino de Dios, denunciando toda injusticia y acompañando al pueblo en la alternativa de construir una nueva sociedad.

Diario Bíblico. Cicla (Confederación Internacional Claretiana de Latinoamérica)
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