SOBRE EL AMOR EN LA FAMILIA

Encuentre aquí (columna de la izquierda - Mensajes del Papa) el texto completo de la Carta Apostólica 'Misericordia et Mísera'

viernes, 10 de julio de 2015

Valora el tesoro que te da Cristo y no lo desperdicies

¡Amor y paz!

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este viernes de la 14ª semana del Tiempo Ordinario.

Dios nos bendice…

Evangelio según San Mateo 10,16-23. 
Jesús dijo a sus apóstoles: "Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas. Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes. El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre." 
Comentario

Ovejas, lobos; serpientes, palomas... hoy los animales son lenguaje que Cristo toma en su evangelio para enseñarnos a caminar con prudencia y audacia, con sabiduría y humildad. Tales imágenes zoológicas tienen su punto de partida en que hay una incompatibilidad radical entre la oferta de Cristo y lo que el cristiano hallará en el mundo. Nuestra existencia es paradójica y por eso debe aprender a unir realidades paradójicas, como las que representan las serpientes astutas y las palomas sencillas.

El criterio fundamental parece ser: conserva la conciencia del tesoro que has recibido. No se trata de que lo escondas, porque ya ves que Cristo te envía; pero tampoco se trata de que lo desperdicies, porque es Cristo quien te lo ha dado, y el precio ha sido su amor hasta el extremo de la Cruz. No esconder y no desperdiciar: dar con sabiduría, con humildad, con generosidad, con pureza de alma.

http://fraynelson.com/homilias.html.

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