SOBRE EL AMOR EN LA FAMILIA

Encuentre aquí (columna de la izquierda - Mensajes del Papa) el texto completo de la Carta Apostólica 'Misericordia et Mísera'

lunes, 9 de febrero de 2015

¡Sáname, Señor, dame tu amor, líbrame del mal!

¡Amor y paz!

El título es un pedido muy sentido a Jesús. El que le hicieron los tantos que lo buscaron. El que le hacemos hoy todos los que necesitamos de su misericordia. El evangelio de hoy es un resumen de una de las actividades que más tiempo ocupaba a Jesús: la atención a los enfermos.

Son continuas las noticias que el evangelio nos da sobre cómo Jesús atendía a todos y nunca dejaba sin su ayuda a los que veía sufrir de enfermedades corporales, psíquicas o espirituales. Curaba y perdonaba, liberando a la persona humana de todos sus males. En verdad «pasó haciendo el bien». (José Aldazábal).

Los invito, hermanos, a leer y meditar el Evangelio y el comentario, en este lunes de la V Semana del Tiempo Ordinario.

Dios nos bendice…

Evangelio según San Marcos 6,53-56. 
Después de atravesar el lago, llegaron a Genesaret y atracaron allí. Apenas desembarcaron, la gente reconoció en seguida a Jesús, y comenzaron a recorrer toda la región para llevar en camilla a los enfermos, hasta el lugar donde sabían que él estaba. En todas partes donde entraba, pueblos, ciudades y poblados, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y los que lo tocaban quedaban curados.  

Comentario


Jesús convoca a los afectados por el mal. Tiene un poderoso atractivo para los que están mal. Dura cosa para él y para los que quieran estar con él. Bella y buena cosa para los que quieran encontrarlo.

¿Imaginas qué decían aquellos hombres que le reconocieron y que traían a los enfermos? Sería algo como: "¡Apresúrate, apresúrate! ¡Vamos a llevar a papá donde ese profeta! No importa el camino, le llevamos entre varios. ¡Vamos, a prisa!". Y uno piensa: Gracias, Jesús. Por traer una luz a ese pobre paralítico; por darle lágrimas de gozo al que sólo conocía llanto de amargura; por llenar de cantos las alcobas que estuvieron repletas de lamentos... ¡Gracias, Señor Jesucristo!

http://fraynelson.com/homilias.html.

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